Innovación
Ocho medidas que ya definen la defensa digital empresarial
Las empresas colombianas enfrentan más ciberataques y phishing, mientras TIVIT plantea ocho medidas para blindar operación, datos y reputación global.
Martes, Abril 7, 2026
Las empresas colombianas enfrentan un entorno de ciberseguridad más agresivo, con más ataques semanales, más ransomware y una presión creciente sobre su operación, sus datos y su reputación. En ese escenario, TIVIT planteó ocho estrategias que, según la compañía, deberían convertirse en estándar mínimo de defensa corporativa.
El diagnóstico parte de una tendencia que ya dejó de ser técnica para convertirse en una preocupación de negocio. Según el Cyber Security Report 2026 de Check Point Research citado en el insumo, en 2025 las organizaciones enfrentaron en promedio 1.968 ciberataques por semana, un 18% más que el año anterior, mientras América Latina registró un aumento de 13%. El mismo reporte señala además 7.960 víctimas de ransomware publicadas en sitios de filtración de datos, un salto de 53% frente a 2024.
Colombia también está bajo presión
La alerta no es abstracta. En Colombia, la Policía Nacional reportó en su Informe de Gestión 2025 más de un millar de intentos de phishing dirigidos a suplantar entidades públicas y privadas, una señal de que el fraude digital y el robo de credenciales siguen siendo una de las puertas de entrada más activas para los atacantes.
Ese contexto explica por qué la conversación ya no puede quedarse en antivirus o respuestas improvisadas. Hoy un ataque exitoso puede paralizar operaciones, comprometer información crítica y abrir riesgos legales y reputacionales de alto costo.
Las ocho medidas que propone TIVIT
La tecnológica plantea una ruta de protección basada en tecnología, procesos y factor humano. Estas son las ocho prioridades identificadas:
- firewalls y antivirus de nueva generación
- gestión de parches y actualizaciones
- copias de seguridad automatizadas
- cifrado de datos
- control de accesos con mínimo privilegio
- autenticación multifactor
- formación continua del personal
- simulacros de hacking ético o pruebas de penetración
La lógica detrás de la lista es clara: no existe una defensa única capaz de contener por sí sola un entorno de amenazas cada vez más sofisticado. El problema, de hecho, es acumulativo. Un sistema sin parches, usuarios mal entrenados y accesos mal gestionados multiplica el riesgo aunque la empresa tenga herramientas de seguridad instaladas.
La capa humana sigue siendo decisiva
Uno de los puntos más relevantes del planteamiento de TIVIT es que el factor humano continúa siendo el eslabón más vulnerable. Por eso, la formación del personal aparece no como complemento, sino como una medida central de prevención.
Marcela Moreno, BDM Cyber LATAM de TIVIT, resumió así esa visión “Implementar estas estrategias de manera conjunta marca la diferencia entre ser una víctima o estar protegido”.
Y añadió “En el entorno actual, el objetivo no es solo evitar que te hackeen, sino contar con la resiliencia y los protocolos necesarios para responder y recuperarse rápidamente cuando lo intenten”.
La tercerización de la seguridad gana terreno
El documento también deja una señal de mercado. Muchas compañías no tienen la capacidad interna para operar estos ocho frentes al mismo tiempo, lo que está empujando la demanda de servicios gestionados de seguridad. TIVIT plantea que apoyarse en un MSSP permite monitoreo 24/7, desarrollo de planes de respuesta y cumplimiento regulatorio con una postura más proactiva frente al cibercrimen.
Ese punto es relevante porque cambia la discusión dentro de las organizaciones. La ciberseguridad dejó de ser un asunto exclusivo del área de tecnología y pasó a ser una decisión de continuidad empresarial.