Negocios
Participación de mujeres en decisiones de crédito cae al 11,2% en empresas medianas
La participación exclusiva de mujeres en decisiones de crédito cae de 36,3% en negocios de subsistencia a 11,2% en empresas medianas.
Lunes, Septiembre 14, 2026
Las mujeres lideran el 46% de las empresas en Colombia y generan más de 942.000 empleos, pero esa presencia no se refleja de la misma manera cuando las compañías crecen y las decisiones financieras adquieren mayor complejidad.
Los datos de la Encuesta MiPyme ANIF 2025-2026 muestran que la participación exclusiva de las mujeres en decisiones relacionadas con préstamos y acceso al crédito disminuye progresivamente con el tamaño de la organización: representa 36,3% en negocios de subsistencia, 30,9% en microempresas, 27,6% en pequeñas empresas y apenas 11,2% en las medianas.
En estas últimas, sin embargo, aumenta considerablemente la toma de decisiones compartida entre hombres y mujeres, que llega al 53%.
El comportamiento abre una discusión que va más allá de cuántas mujeres crean empresas: qué tanto poder conservan sobre las decisiones financieras a medida que esas organizaciones aumentan su tamaño.
Mujeres en decisiones de crédito: la participación disminuye con el tamaño empresarial
El acceso a financiación es una de las decisiones que más puede condicionar el crecimiento de una empresa. Define su capacidad de invertir, contratar, desarrollar nuevos productos o expandirse hacia otros mercados.
Y es precisamente en este punto donde la participación exclusiva femenina presenta una reducción importante.
Mientras en los negocios de subsistencia más de una tercera parte de las decisiones crediticias queda exclusivamente en manos de mujeres, en las empresas medianas esa proporción se acerca a una de cada diez.
Para Mónica Botina Faiffield, Auditora General de Banco W, el desafío está en conseguir que el crecimiento empresarial también se traduzca en una mayor capacidad de incidencia de las mujeres.
“El reto no está únicamente en que más mujeres creen o lideren empresas, sino en que su capacidad de decisión también pueda crecer con ellas. Cuando una organización gana tamaño, las decisiones sobre financiación, inversión y expansión adquieren mayor peso”.
La brecha se repite cuando llega el momento de invertir
El mismo patrón aparece en las decisiones sobre adquisición de activos e inversión. La participación exclusivamente femenina alcanza 35,3% en negocios de subsistencia, desciende a 30,2% en microempresas y 27,6% en pequeñas empresas, hasta llegar a 11,1% entre las medianas.
En este último segmento, el 53,4% de las decisiones son compartidas entre hombres y mujeres.
El dato permite una lectura adicional. A medida que las compañías desarrollan estructuras de gobierno más complejas y las decisiones dejan de concentrarse en una sola persona, aumenta la participación conjunta. Sin embargo, también se reduce de manera importante la proporción de espacios donde las mujeres tienen decisión exclusiva.
Para las organizaciones, el reto no necesariamente consiste en sustituir decisiones compartidas, sino en garantizar que las mujeres continúen ocupando posiciones desde las cuales puedan influir de manera efectiva en financiación, inversión y estrategia.
También disminuye la presencia como representantes legales
La tendencia aparece además en otros indicadores de representación empresarial. Las mujeres son representantes legales en 52,5% de los negocios de subsistencia, pero su participación baja a 46,7% en microempresas, 48,1% en pequeñas y 37,4% en empresas medianas.
La diferencia plantea una paradoja: Colombia registra una participación femenina considerable en creación y liderazgo empresarial, pero esa presencia pierde fuerza cuando las estructuras corporativas ganan tamaño y complejidad.
La discusión, por tanto, no está únicamente en lograr que más mujeres emprendan. También pasa por construir condiciones para que puedan escalar sus organizaciones y mantenerse en los espacios donde se toman las decisiones estratégicas.
Las juntas directivas son otro escenario de poder empresarial
Una de esas instancias son las juntas directivas. Daniela Konietzko, presidenta de la Fundación WWB Colombia y miembro de la Junta Directiva de Banco W, plantea que quienes ya alcanzaron estas posiciones también tienen una responsabilidad frente a nuevas generaciones de líderes.
“Las mujeres que participamos en juntas directivas debemos mantener el compromiso de pensar en otras mujeres, en las que están a nuestro lado y las que vienen detrás, para que los resultados logrados generen una cultura que ayude a cerrar brechas”.
En Banco W, cuatro de los siete integrantes de la Junta Directiva son mujeres. La entidad cuenta además con el Sello de Equidad Laboral Equipares, que reconoce prácticas orientadas a cerrar brechas de género y promover igualdad de oportunidades dentro de las organizaciones.
Del emprendimiento al poder de decisión
El dato de que 46% de las empresas colombianas son lideradas por mujeres muestra un avance importante en participación empresarial.
Pero las cifras sobre crédito e inversión introducen una segunda dimensión: liderazgo no siempre significa tener la misma capacidad de decisión en todas las etapas de crecimiento de una compañía.
Cuando una empresa pasa de un negocio de subsistencia a una organización mediana aparecen nuevos socios, ejecutivos, órganos de gobierno, bancos, inversionistas y estructuras administrativas. Es justamente allí donde resulta necesario observar quién termina participando en las decisiones que definen el futuro financiero de la organización.
La conversación hizo parte del VI Encuentro Anual “Liderazgo en Juntas Directivas”, realizado en Cali del 9 al 12 de septiembre, con discusiones alrededor de gobierno corporativo, liderazgo y participación femenina.
Los números dejan un reto concreto para las compañías colombianas: lograr que el crecimiento empresarial no venga acompañado de una reducción de la capacidad de decisión de las mujeres.