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Salud sexual en Colombia: inversión reduciría muertes y costos
Un estudio revela que invertir en salud sexual y reproductiva en Colombia reduciría muertes maternas y generaría ahorros significativos.
Martes, Marzo 17, 2026
Colombia enfrenta una oportunidad concreta para transformar uno de los frentes más críticos de su sistema de salud. Un nuevo estudio evidencia que cerrar las brechas en salud sexual en Colombia no solo salvaría vidas, sino que también generaría ahorros significativos para el país.
El informe Adding It Up 2024, presentado por el Instituto Guttmacher en alianza con la Fundación Oriéntame, plantea un escenario claro: la inversión sostenida en servicios de anticoncepción, atención materna y neonatal y aborto seguro puede cambiar de forma estructural los resultados en salud pública.
Actualmente, el país aún presenta rezagos importantes. Alrededor de 1.266.000 mujeres que desean evitar un embarazo no utilizan métodos anticonceptivos modernos, lo que evidencia una brecha crítica en acceso y cobertura.
Salud sexual en Colombia: una inversión con retorno económico y social
Más allá del impacto en salud, el estudio introduce un argumento clave para la toma de decisiones: el retorno económico.
Por cada dólar adicional invertido en anticoncepción, Colombia podría ahorrar 3,73 dólares en costos del sistema de salud. Este dato posiciona la salud sexual y reproductiva no solo como una prioridad social, sino como una estrategia financiera para el sistema.
La evidencia sugiere que invertir en prevención reduce la presión sobre servicios más costosos, como la atención de embarazos no planeados, complicaciones maternas y cuidados neonatales.
En palabras de María Mercedes Vivas, directora de la Fundación Oriéntame “Invertir en salud sexual y reproductiva no solo mejora resultados en salud, sino que es una decisión costo-efectiva para el país, con impactos claros en la reducción de embarazos no intencionales y muertes maternas y neonatales”.
Reducción de muertes y mejora en indicadores de salud
El impacto potencial no es menor. Según el estudio:
Las muertes maternas podrían reducirse en un 55 %
Las muertes neonatales caerían en un 62 %
Estas cifras reflejan el efecto directo de garantizar acceso integral a servicios de salud sexual y reproductiva, especialmente en poblaciones vulnerables.
Además, la cobertura total de estos servicios permitiría avanzar en metas de desarrollo social y equidad de género, dos variables cada vez más relevantes en la agenda pública y empresarial.
Una brecha estructural que sigue vigente
A pesar de los avances regulatorios y de política pública, el estudio advierte que persisten brechas significativas en acceso, educación y cobertura, especialmente en zonas rurales y entre poblaciones jóvenes.
El reto no es únicamente financiero, sino también de articulación institucional. El cierre de estas brechas depende de la coordinación entre el Estado, el sistema de salud y las organizaciones sociales.
El informe plantea que el país está en un punto de inflexión:
las metas son alcanzables, pero requieren continuidad en la inversión y decisiones estratégicas sostenidas.
Una decisión estratégica para el sistema de salud
El análisis posiciona la salud sexual y reproductiva como un tema que trasciende lo clínico.
Se trata de una decisión estructural que impacta la sostenibilidad del sistema de salud, la productividad económica y la calidad de vida de millones de mujeres.
En un contexto de presión fiscal y eficiencia del gasto público, este tipo de inversiones se perfilan como una de las palancas más claras para generar impacto social con retorno económico medible.