Innovación
Tecnología ADAS podría evitar cuatro de cada diez accidentes de tránsito
Los sistemas ADAS podrían reducir hasta 40% los accidentes de tránsito. CESVI y Hyundai analizan su impacto en seguridad vial y seguros.
Jueves, Julio 23, 2026
Los sistemas avanzados de asistencia a la conducción, conocidos como ADAS, podrían reducir hasta 40% los accidentes de tránsito, 37% las lesiones y 29% las muertes en siniestros viales, según análisis internacionales citados por CESVI Colombia y Hyundai.
Las tecnologías incluyen frenado autónomo de emergencia, asistentes de mantenimiento de carril y sistemas de detección de obstáculos, funciones diseñadas para intervenir ante una situación de riesgo y disminuir las consecuencias de errores humanos o distracciones.
El potencial de estas herramientas fue analizado en un encuentro entre representantes de la industria automotriz y del sector asegurador, liderado por William Cardona, gerente general de CESVI Colombia, y Daniel Quiroz, coordinador de Producto de Hyundai Colombia, marca distribuida por Astara en el país.
El vehículo empieza a intervenir antes del accidente
Los sistemas ADAS utilizan cámaras, radares y sensores para observar el entorno del vehículo y detectar riesgos que el conductor puede no advertir a tiempo.
El frenado autónomo de emergencia puede activar los frenos ante la presencia de otro automóvil, un peatón o un obstáculo cuando identifica una colisión inminente. Los asistentes de carril, por su parte, alertan o corrigen la trayectoria cuando el vehículo se desvía sin que el conductor active una señal de giro.
Estas herramientas no sustituyen la responsabilidad de quien conduce, pero pueden actuar durante segundos críticos en los que una distracción, el cansancio o una reacción tardía aumentan la probabilidad de un siniestro.
Su impacto dependerá de factores como la velocidad, las condiciones de la vía, el clima, el mantenimiento de los sensores y la forma en que el usuario comprenda las capacidades y limitaciones del sistema.
Las aseguradoras deben recalcular el riesgo
La incorporación de vehículos con ADAS también está modificando los criterios utilizados por las aseguradoras para evaluar la probabilidad y el costo de un accidente.
“La llegada masiva de vehículos equipados con sistemas ADAS está transformando la manera en que las aseguradoras evalúan el riesgo. Estas tecnologías han demostrado su capacidad para reducir la frecuencia de los siniestros”, afirmó William Cardona, gerente general de CESVI Colombia.
Una menor frecuencia de accidentes podría modificar las tarifas y condiciones de aseguramiento. Sin embargo, la reparación de vehículos equipados con cámaras, sensores y radares puede ser más costosa y exigir procesos especializados de calibración.
Un golpe aparentemente menor en un parachoques o parabrisas puede afectar componentes vinculados con el frenado autónomo o la detección de obstáculos. Por eso, el costo del siniestro ya no depende únicamente de la pieza física dañada, sino también de la tecnología integrada.
“Estas tecnologías también plantean nuevos desafíos en términos de suscripción, reparación y análisis del comportamiento de los vehículos”, agregó William Cardona, gerente general de CESVI Colombia.
Los ADAS empiezan a llegar a más segmentos
La seguridad avanzada fue inicialmente una característica asociada con vehículos de gama alta. La tendencia de la industria apunta ahora a incorporarla en modelos de distintos precios y categorías.
“La tendencia es que estas tecnologías lleguen cada vez a más segmentos del mercado. El objetivo es contribuir a la reducción de accidentes y proteger tanto a conductores como a pasajeros y peatones”, señaló Daniel Quiroz, coordinador de Producto de Hyundai Colombia.
La expansión será determinante para que el potencial de reducción de accidentes tenga un impacto amplio. Mientras los sistemas permanezcan concentrados en una proporción limitada del parque automotor, su efecto agregado sobre la seguridad vial será menor.
También será necesario que compradores y conductores conozcan qué funciones incluye cada vehículo. Bajo la denominación ADAS pueden agruparse tecnologías con diferentes niveles de intervención, desde una alerta sonora hasta la corrección automática de la trayectoria.
La electrificación acelera el cambio del parque automotor
El debate coincide con el crecimiento de los vehículos electrificados en Colombia. Según los datos compartidos durante el encuentro, las ventas de automóviles eléctricos aumentaron 217% a mayo de 2026, mientras las de híbridos crecieron 72%.
La expansión introduce nuevas exigencias para talleres, aseguradoras, organismos de atención de emergencias y equipos de evaluación de daños.
Además de cámaras y radares, los vehículos eléctricos incorporan baterías de alto voltaje que requieren protocolos especiales para manipulación, diagnóstico y reparación.
La electrificación puede reducir las emisiones del transporte, pero también demanda inversión en capacitación, infraestructura técnica y herramientas que permitan intervenir los vehículos sin aumentar los riesgos para trabajadores y usuarios.
La seguridad vial no puede depender solo del vehículo
Los sistemas ADAS tienen capacidad para reducir errores y responder ante determinados peligros, pero no corrigen vías deterioradas, mala señalización, exceso de velocidad, conducción bajo efectos del alcohol ni comportamientos imprudentes.
Su llegada debe integrarse con controles viales, formación de conductores, mantenimiento adecuado y políticas públicas orientadas a proteger a peatones, ciclistas y motociclistas.
La promesa de evitar cuatro de cada diez accidentes convierte a estas tecnologías en una herramienta relevante para Colombia. Su resultado real dependerá de que lleguen a más vehículos, funcionen correctamente y sean entendidas como una capa adicional de protección, no como una autorización para delegar la conducción.