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Tres señales de salud que las mujeres no deberían ignorar

Tres señales silenciosas —dolor de hombro, VPH y salud cardiovascular— revelan riesgos clave en la salud femenina, según especialistas en Colombia.
Sábado, Marzo 7, 2026

El cuerpo suele enviar señales antes de que aparezcan enfermedades graves, pero en la salud femenina muchos síntomas se normalizan o se interpretan como molestias propias de la edad o del ritmo de vida.

Especialistas de Clínica del Country y Clínica La Colina advierten que síntomas aparentemente aislados como dolor de hombro, cambios hormonales o alteraciones en la presión arterial pueden estar conectados con procesos de salud más complejos.

Entender estas señales y abordarlas de manera preventiva es clave para mejorar la calidad de vida de las mujeres. De acuerdo con cifras citadas por especialistas médicos, las enfermedades cardiovasculares representan el 25,2 % de las muertes de mujeres en Colombia, mientras que afecciones musculoesqueléticas como el dolor de hombro se ubican entre los motivos más frecuentes de consulta médica.

En el marco del Mes de la Mujer, especialistas de ambas instituciones médicas identifican tres señales silenciosas que merecen especial atención en las distintas etapas de la vida femenina.

Dolor de hombro: un problema frecuente y subestimado

El dolor de hombro es una de las causas más comunes de consulta por afecciones musculoesqueléticas en adultos y su prevalencia es ligeramente mayor en mujeres que en hombres.

Daniela Gutiérrez Zúñiga, especialista en ortopedia y cirugía de hombro y codo, explica que esta condición puede estar relacionada con factores anatómicos, hormonales y metabólicos.

“La prevalencia del dolor de hombro aumenta progresivamente con la edad, especialmente a partir de la quinta década de la vida, debido a la degeneración progresiva de los tejidos del manguito rotador y a cambios en el metabolismo del colágeno”, explica la especialista.

Además, muchas mujeres enfrentan una doble carga entre el trabajo y las responsabilidades del hogar, lo que implica movimientos repetitivos y posturas mantenidas que pueden aumentar el riesgo de lesiones en el hombro.

Algunas patologías como la capsulitis adhesiva o “hombro congelado” se presentan con mayor frecuencia en mujeres entre los 40 y 60 años, afectando el sueño, la movilidad y la calidad de vida.

VPH y prevención del cáncer de cuello uterino

Otra señal clave en la salud femenina está relacionada con la prevención del cáncer de cuello uterino, enfermedad estrechamente vinculada con el Virus del Papiloma Humano (VPH).

Henry Rodríguez, jefe del Servicio de Ginecología Oncológica, advierte que la prevención debe comenzar desde edades tempranas para reducir la mortalidad asociada a esta enfermedad.

“El Virus del Papiloma Humano es una infección de transmisión sexual extremadamente común. La mayoría de las personas tendrá contacto con el virus en algún momento de su vida”, explica el especialista.

Aunque muchas infecciones se resuelven espontáneamente, algunos tipos de VPH de alto riesgo están directamente asociados con el desarrollo de cáncer de cuello uterino, vulva, vagina y otros tipos de cáncer.

Por esta razón, los especialistas recomiendan el llamado “trinomio preventivo”, que combina tres herramientas fundamentales:

  • Vacunación contra el VPH

  • Citología vaginal periódica

  • Pruebas de tipificación viral (ADN-VPH)

En Colombia, la vacuna contra el VPH forma parte del Plan Ampliado de Inmunizaciones desde los 9 años, lo que permite fortalecer las estrategias de prevención desde la infancia.

Enfermedades cardiovasculares: el mayor riesgo silencioso

Más allá de los temas ginecológicos, las enfermedades cardiovasculares siguen siendo una de las principales causas de muerte en mujeres a nivel global.

Giovanni de la Cruz, jefe del Servicio de Cardiología, advierte que estas patologías representan hoy uno de los mayores desafíos de salud pública.

A nivel mundial, más de 275 millones de mujeres viven con enfermedades cardiovasculares, mientras que en Colombia estas patologías representan el 25,2 % de la mortalidad femenina.

Uno de los principales factores de riesgo es la hipertensión arterial. En mujeres mayores de 60 años la prevalencia alcanza el 66,3 %, superando las cifras registradas en hombres del mismo grupo etario.

Además, los síntomas en mujeres suelen ser menos evidentes. En muchos casos aparecen señales como dificultad para respirar, náuseas, vómitos o dolor en la espalda, lo que puede retrasar el diagnóstico.

Escuchar el cuerpo y consultar a tiempo

Los especialistas coinciden en que la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva para proteger la salud femenina.

Entre las recomendaciones más relevantes destacan:

  • Control periódico de presión arterial, glicemia y perfil lipídico

  • Actividad física regular

  • Hábitos de sueño saludables

  • Evitar el consumo de cigarrillo

  • Seguimiento médico periódico según la etapa de vida

La salud femenina requiere una visión integral que conecte factores hormonales, metabólicos y cardiovasculares, lo que hace indispensable fortalecer los programas de prevención y diagnóstico temprano.