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UCompensar destinó más de $80 millones en becas para 257 personas cesantes
UCompensar otorgó más de $80 millones en becas a 257 personas cesantes y prepara microcertificaciones enfocadas en habilidades laborales específicas.
Miércoles, Julio 22, 2026
UCompensar destinó más de $80 millones en becas para 257 personas cesantes durante 2025, como parte de un modelo de formación que busca convertir los recursos del subsidio al desempleo en habilidades aplicables y oportunidades concretas de vinculación laboral.
La iniciativa, desarrollada junto con la Agencia de Empleo y Fomento Empresarial de Compensar, también reportó que más de 56.600 personas desempleadas culminaron sus procesos de formación durante el año pasado.
El programa, que completa más de 13 años de operación, está modificando su enfoque para medir no solo la cantidad de cupos ofrecidos, sino la finalización de los cursos, la obtención de certificaciones y el avance efectivo de los participantes dentro de su ruta de empleabilidad.
“Para 2025, UCompensar cerró con más de 56.600 personas en condición de desempleo que culminaron con éxito su proceso de formación de la mano de la Agencia de Empleo de Compensar”, aseguró Estefanía Aponte, líder de Transformación Laboral de UCompensar.
Los recursos empiezan a depender de los resultados
El modelo plantea que los recursos destinados a la formación se ejecuten a medida que los beneficiarios completen los procesos y obtengan las certificaciones correspondientes.
Este esquema traslada el indicador principal desde la cobertura hacia el resultado. Para las instituciones participantes, no basta con registrar personas o habilitar cursos: deben diseñar rutas que puedan completarse y que respondan a necesidades reconocibles del mercado laboral.
La lógica busca reducir uno de los problemas recurrentes de los programas de capacitación: personas que ingresan a procesos extensos, pero los abandonan antes de adquirir una habilidad que puedan acreditar ante una empresa.
“Solo UCompensar, como institución de educación superior, destinó más de 80 millones de pesos en becas para 257 de estos participantes en 2025, fortaleciendo el acceso a educación de calidad para quienes buscan nuevas oportunidades laborales”, explicó Estefanía Aponte, líder de Transformación Laboral de UCompensar.
El documento no detalla cuántos de los beneficiarios consiguieron empleo después de terminar la formación ni qué proporción logró vincularse en áreas relacionadas con los contenidos cursados. Esa medición será necesaria para determinar el impacto laboral completo de la inversión.
Microcertificaciones para acortar la ruta de formación
Para 2026, el programa plantea implementar un esquema de microcertificaciones, compuesto por módulos breves enfocados en competencias específicas.
Algunos de estos procesos podrían completarse en periodos de hasta una semana. Las certificaciones se acumularían progresivamente y, al reunir varios módulos, los participantes podrían obtener créditos académicos para continuar en programas más amplios.
El modelo busca responder a personas que necesitan regresar rápidamente al mercado laboral y no siempre pueden asumir la duración o las condiciones de un programa tradicional.
También permite actualizar conocimientos de manera gradual, en función de los cambios en las ocupaciones y de las habilidades requeridas por los empleadores.
La utilidad de estas credenciales dependerá de que las empresas reconozcan su contenido y puedan relacionarlas con funciones concretas dentro de los procesos de selección.
Formación y subsidio al desempleo se conectan con las empresas
La propuesta integra tres componentes: el acceso a los recursos del subsidio al desempleo, la formación y la identificación de necesidades del sector productivo.
Para las empresas, este modelo puede facilitar el acceso a candidatos que ya han completado procesos relacionados con habilidades técnicas y blandas. Para las personas cesantes, representa una ruta que complementa el apoyo económico temporal con herramientas para mejorar su perfil profesional.
Una vez los participantes ingresan a un empleo formal, la formación puede continuar mediante Propulsor, la red de formación para la productividad dirigida a empresas afiliadas a Compensar y articulada con instituciones académicas como UCompensar.
El objetivo es que el proceso no termine con la contratación, sino que permita fortalecer competencias mientras la persona ya forma parte de una organización.
La empleabilidad será la prueba definitiva
Las becas y las microcertificaciones amplían el acceso a la educación, pero su resultado deberá medirse en empleos obtenidos, permanencia laboral, mejores ingresos y reducción de las brechas de productividad.
La formación corta puede facilitar transiciones rápidas, aunque también corre el riesgo de fragmentar el aprendizaje si los módulos no responden a perfiles ocupacionales claramente definidos.
El paso de medir cupos a medir resultados es relevante para los programas financiados con recursos de las cajas de compensación. La siguiente exigencia será publicar indicadores que permitan conocer cuántas personas regresaron al empleo, cuánto tardaron en hacerlo y qué relación tuvo la formación recibida con su nueva ocupación.