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América Latina duplica su capacidad de almacenamiento en baterías y llega a 3,4 GW
América Latina y el Caribe duplicó su capacidad de baterías en menos de un año y llegó a 3,4 GW, con Chile concentrando dos tercios del total regional.
Miércoles, Septiembre 2, 2026
América Latina y el Caribe alcanzó aproximadamente 3,4 GW de capacidad de almacenamiento de energía mediante baterías en operación en agosto de 2026, más del doble de los 1,6 GW identificados en 2025, según la Nota Técnica 21 de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía, OLACDE.
La expansión muestra cómo los sistemas BESS —Battery Energy Storage Systems— empiezan a dejar de ser proyectos aislados para convertirse en un componente cada vez más relevante de los sistemas eléctricos de la región. Su crecimiento está asociado principalmente con la necesidad de integrar una mayor generación solar y eólica, almacenar excedentes y utilizar esa energía en momentos de mayor demanda.
Chile concentra cerca de dos tercios del almacenamiento regional
Chile lidera ampliamente el desarrollo de baterías en América Latina, con 2.291 MW de capacidad BESS en operación, equivalentes a cerca de dos tercios del total regional identificado por OLACDE.
El país tiene además 2.389 MW en fase de pruebas y 4.960 MW en construcción. Al sumar los proyectos operativos, en pruebas y en desarrollo, la capacidad alcanza aproximadamente 9,6 GW.
La aceleración está relacionada con la expansión de las energías solar y eólica y con la necesidad de aprovechar mejor la electricidad generada en periodos de alta disponibilidad. Las baterías permiten trasladar esa energía a otras horas del día, reducir vertimientos y aliviar restricciones de las redes de transmisión.
México y Argentina preparan más de 3.600 MW adicionales
El almacenamiento también comienza a ganar escala en otros mercados latinoamericanos, aunque mediante modelos regulatorios y comerciales diferentes.
México prevé incorporar 2.216 MW de almacenamiento hacia 2030 a través de la Comisión Federal de Electricidad, mientras Argentina ya adjudicó más de 1.400 MW mediante mecanismos competitivos.
Honduras desarrolla un sistema de 75 MW y 300 MWh, con capacidad para cuatro horas de almacenamiento, orientado a fortalecer la confiabilidad de la red.
Jamaica, por su parte, avanza con 110 MW y 220 MWh de almacenamiento, asociados a 220 MW adicionales de generación renovable. Brasil trabaja en la definición de regulación y mecanismos competitivos específicos para esta tecnología.
Las baterías comienzan a cambiar la operación del mercado eléctrico
A medida que estos sistemas adquieren escala, su impacto deja de limitarse a almacenar electricidad.
OLACDE advierte que los BESS pueden modificar la demanda neta, el despacho de generación y el comportamiento horario de los precios de electricidad. Las baterías almacenan energía cuando existe alta disponibilidad renovable y la liberan cuando aumenta el consumo o disminuye la generación solar.
Esto implica que su incorporación también puede alterar las propias señales económicas del mercado eléctrico y, con ellas, las condiciones que determinan cuándo y dónde resulta rentable instalar nueva capacidad de almacenamiento.
El siguiente desafío será regulación, transmisión y flexibilidad
El crecimiento de las baterías abre un nuevo frente para los gobiernos, reguladores y operadores de los sistemas eléctricos.
OLACDE señala que la discusión no debería concentrarse únicamente en cuántos megavatios de baterías instala cada país, sino en cuánta flexibilidad necesita realmente cada sistema eléctrico para responder al crecimiento de las energías renovables.
En esa transición, almacenamiento, generación flexible, gestión de la demanda, transmisión e interconexiones tendrán que desarrollarse de manera complementaria.
La duplicación de la capacidad BESS en menos de un año muestra que el almacenamiento empieza a convertirse en infraestructura estratégica para la transición energética latinoamericana. El desafío ya no será únicamente instalar más generación solar y eólica, sino construir sistemas capaces de administrar esa energía con mayor seguridad, eficiencia y confiabilidad.