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Biosimilares: clave para ampliar el acceso a la salud en América Latina
Los biosimilares ganan relevancia en América Latina al ampliar acceso a terapias avanzadas y aliviar la presión financiera de los sistemas de salud.
Jueves, Enero 8, 2026
Los biosimilares se consolidan como una alternativa estratégica para enfrentar los retos estructurales de los sistemas de salud en América Latina. El envejecimiento poblacional, el aumento de enfermedades crónicas y la presión sobre el gasto sanitario están acelerando la necesidad de soluciones que permitan ampliar el acceso a tratamientos avanzados sin comprometer la sostenibilidad financiera.
De acuerdo con proyecciones regionales, el número de adultos mayores en América Latina pasará de 84 millones en 2022 a 220 millones en 2060, mientras que países como Colombia y Brasil superarán el 30 % de población mayor de 60 años. Este escenario incrementa la demanda de terapias para patologías complejas como cáncer, enfermedades cardiovasculares y autoinmunes.
Biosimilares: eficacia clínica y sostenibilidad financiera
Los biosimilares son medicamentos altamente similares a los biotecnológicos de referencia y cumplen los mismos estándares de calidad, seguridad y eficacia. Su adopción permite ampliar el acceso a terapias avanzadas y, al mismo tiempo, aliviar la presión financiera de los sistemas de salud.
Así lo explica Álvaro Rojas, director médico de Abbott en Latinoamérica, quien destaca que estos medicamentos representan una oportunidad para mejorar la calidad de vida de millones de pacientes, al tiempo que fortalecen la sostenibilidad del sistema sanitario .
En Colombia, la entrada de biosimilares ha generado ahorros estimados de hasta USD 300 millones, demostrando su impacto económico positivo cuando se fomenta la competencia terapéutica.
Avances regulatorios y evidencia internacional
Tras casi dos décadas de uso global, los biosimilares han demostrado su eficacia y seguridad, lo que ha llevado a su promoción por parte de la Organización Mundial de la Salud. En Europa, 86 biosimilares han sido autorizados y reconocidos como intercambiables con sus biológicos de referencia, mientras que Estados Unidos avanza en esa misma dirección.
En América Latina, la adopción también crece: Colombia cuenta con 47 biosimilares aprobados, México con 39 y Brasil con 51, reflejando un reconocimiento progresivo de su valor clínico y económico.
Intercambiabilidad: el principal reto pendiente
A pesar de los avances, uno de los mayores desafíos sigue siendo la intercambiabilidad, es decir, las reglas que definen cuándo un biosimilar puede sustituir a su biológico de referencia durante un tratamiento. La falta de lineamientos claros y homogéneos entre países genera incertidumbre tanto para profesionales de la salud como para pacientes.
Un panel de expertos reunido por la Fundación para la Salud de las Américas, cuyos hallazgos fueron publicados en The Lancet Oncology, señala que simplificar regulaciones y reconocer evaluaciones de agencias de alto nivel, como la Agencia Europea de Medicamentos, puede acelerar el acceso y reducir barreras normativas en la región.
Educación y acceso: una oportunidad para la próxima década
Durante la próxima década, cerca de 120 medicamentos biotecnológicos perderán patente a nivel mundial, abriendo una ventana clave para ampliar el acceso a tratamientos de alto impacto en América Latina. Sin embargo, los expertos coinciden en que la educación continua de profesionales y pacientes será determinante para generar confianza en estos medicamentos.
Fortalecer la divulgación científica, mejorar la formación técnica y establecer reglas claras permitirá traducir el avance científico en acceso real, mejores resultados en salud y sistemas más equitativos para millones de personas en la región.