Innovación

Cámaras con IA amplían su uso para el cuidado familiar en Colombia

Las cámaras de seguridad con inteligencia artificial incorporan detección de caídas, alertas para niños y monitoreo de mascotas en los hogares.
Martes, Agosto 4, 2026

Las cámaras residenciales están dejando de utilizarse exclusivamente para prevenir robos. Más del 45% de las adquisiciones recientes en América Latina tiene como propósito principal monitorear adultos mayores, niños y mascotas, de acuerdo con informes de tendencias de la Asociación Latinoamericana de Seguridad (ALAS).

El dato muestra un cambio en el mercado de la videovigilancia doméstica: los sistemas empiezan a funcionar como herramientas de cuidado, capaces de analizar movimientos, reconocer sonidos y enviar alertas ante situaciones que puedan representar un riesgo.

Estas aplicaciones serán presentadas en la Feria Internacional de Seguridad ESS+, que se realizará en Corferias, Bogotá, del 26 al 28 de agosto de 2026, organizada por Pafyc, Corferias e Ifema.

La muestra residencial incluirá soluciones de hogar inteligente orientadas a la detección de caídas, el monitoreo de menores y la comunicación remota con mascotas.

Detección de caídas para adultos mayores

Uno de los principales avances está en el análisis de movimientos y posturas. Los sistemas modernos pueden identificar cuando una persona pierde el equilibrio, cambia bruscamente de posición o permanece tendida en el suelo.

Ante una posible caída, la cámara puede enviar una notificación con video al teléfono de un familiar o activar una llamada de emergencia. El propósito es reducir el tiempo de respuesta cuando el adulto mayor vive solo o permanece varias horas sin acompañamiento.

El funcionamiento depende de algoritmos capaces de diferenciar una caída real de actividades habituales, como sentarse, acostarse o recoger un objeto. Esa precisión será determinante para evitar falsas alarmas que terminen llevando a las familias a desactivar las notificaciones.

Para los hogares, la tecnología puede complementar el acompañamiento presencial, pero no sustituye la atención médica ni el cuidado de una persona cuando existe una condición de salud que exige supervisión permanente.

Alertas para zonas peligrosas dentro de la vivienda

Las cámaras dirigidas al cuidado infantil también avanzan frente a los monitores tradicionales. Algunos equipos incorporan reconocimiento inteligente de audio para diferenciar el llanto de un niño de otros sonidos del entorno.

Los padres o cuidadores también pueden establecer perímetros virtuales alrededor de balcones, escaleras, estufas u otros lugares de riesgo. Cuando el menor cruza esa línea, el sistema emite una alerta al dispositivo vinculado.

Este tipo de automatización resulta útil en viviendas con espacios abiertos o durante momentos en los que el cuidador se encuentra en otra habitación. Su efectividad, sin embargo, depende de la ubicación de las cámaras, la calidad de la conexión y una configuración adecuada de las zonas restringidas.

La aparición de estos productos abre además una discusión sobre la privacidad de los menores y el tratamiento de imágenes captadas dentro del hogar. Fabricantes, integradores y compradores deberán evaluar dónde se almacenan los videos, quién puede consultarlos y durante cuánto tiempo permanecen disponibles.

Las mascotas abren otro segmento del mercado

El monitoreo de perros y gatos se ha convertido en otra línea de crecimiento para la seguridad doméstica. Las nuevas plataformas no solo detectan movimiento, sino que permiten observar el comportamiento de los animales cuando permanecen solos.

Los sistemas con audio bidireccional permiten que los propietarios les hablen desde el trabajo o durante un viaje. Algunos dispositivos también incluyen dispensadores de alimento que pueden activarse mediante una aplicación.

Estas funciones responden, entre otros factores, a la preocupación de los dueños por la ansiedad por separación, los daños dentro de la vivienda y la alimentación de sus mascotas durante ausencias prolongadas.

“En la feria ESS+ demostramos que instalar una cámara residencial ya no es un acto dictado por el miedo, sino por el cuidado. Hoy las familias colombianas buscan tranquilidad y autocuidado”, afirmó Patricia Acosta, directora de la Feria Internacional de Seguridad ESS+.

El negocio pasa de vigilar inmuebles a interpretar situaciones

La transformación también modifica la oferta de fabricantes, distribuidores e integradores. Vender una cámara ya no depende solamente de la resolución, el almacenamiento o la visión nocturna, sino de la capacidad del sistema para interpretar lo que ocurre y producir una alerta útil.

Esa evolución puede ampliar el mercado hacia administradores de propiedad horizontal, empresas de asistencia, hogares geriátricos y familias interesadas en soluciones de cuidado remoto.

También eleva las responsabilidades de la industria. Una falla en una cámara destinada a vigilar una puerta puede dejar un incidente sin registrar; un error en un sistema diseñado para detectar una caída o alertar sobre un niño cerca de una escalera puede tener consecuencias mucho más graves.

La videovigilancia doméstica está entrando así en un terreno que combina seguridad, bienestar y manejo de datos personales. Su crecimiento dependerá no solo de la precisión de la inteligencia artificial, sino de que las empresas puedan demostrar que protegen la intimidad de las familias mientras vigilan lo que ocurre dentro de sus casas.