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Casa Entre Calles abre en Cartagena con inversión de $5.000 millones
Casa Entre Calles abrió en Cartagena con una inversión de $5.000 millones para integrar moda, diseño y cultura en un modelo de retail experiencial.
Martes, Abril 21, 2026
Casa Entre Calles abrió sus puertas en Cartagena con una inversión de $5.000 millones, en un movimiento que busca llevar el retail más allá del punto de venta tradicional y convertirlo en una experiencia que combina moda, diseño, gastronomía y cultura en un solo espacio.
El proyecto, impulsado por Grupo Pash, reúne marcas como Seven Seven, Atmos y PatPrimo, junto a propuestas independientes colombianas como Paula Mendoza, Sajú y Face Up, en un formato que apunta a conectar con consumidores locales y turistas a través de experiencias más amplias que la simple compra.
Ana María Abril, directora de Marketing de Grupo Pash, explicó el alcance de la apuesta: “Con un presupuesto total de $5.000 millones, Casa Entre Calles es una apuesta por evolucionar el retail hacia experiencias más significativas, donde convergen la identidad, el diseño y la conexión emocional con el consumidor”.
Cartagena, eje estratégico del nuevo retail
La elección de Cartagena no es casual. La ciudad se consolida como un punto de encuentro entre turismo, consumo aspiracional y cultura, factores que están llevando a las marcas a replantear sus formatos físicos.
Casa Entre Calles se instala en una estructura con varios siglos de historia, donde la restauración respetó elementos originales como arcos, materiales y el patio central, integrándolos con acabados contemporáneos. La arquitectura no es un complemento: es parte central de la experiencia.
Ese enfoque responde a un cambio en la industria. El punto de venta deja de ser un espacio transaccional para convertirse en un activo de marca, donde la permanencia, la experiencia y la recordación pesan tanto como la venta.
Una mezcla de marcas que redefine el consumo
El espacio combina portafolios masivos con propuestas de autor. Sajú, por ejemplo, aporta productos funcionales con enfoque sostenible; Paula Mendoza lleva la joyería hacia una expresión artística; y Face Up introduce un concepto de bienestar enfocado en el cuidado del rostro como disciplina.
La curaduría no busca volumen, busca narrativa. El consumidor que llega a Casa Entre Calles no solo encuentra productos, sino una selección pensada para conectar con identidad, diseño y propósito.
Además, el proyecto incluye aliados gastronómicos y una programación de eventos que refuerzan la lógica de espacio vivo, con activaciones como campañas estacionales y experiencias asociadas a fechas clave.
La apuesta económica detrás del concepto
Más allá del componente cultural, el proyecto tiene metas concretas. Grupo Pash proyecta cerrar el año con ventas superiores a $10.000 millones, lo que confirma que la experiencia no reemplaza el negocio, sino que busca potenciarlo.
En ese sentido, Casa Entre Calles funciona como un laboratorio para un modelo que podría replicarse en otras ciudades o mercados donde la experiencia física siga teniendo valor frente al crecimiento del comercio digital.
Una plataforma más que una tienda
El concepto central del proyecto es operar como una “casa viva”, donde las marcas no solo exhiben productos, sino construyen relación con el consumidor. Ese enfoque redefine el papel del retail físico en un entorno donde la diferenciación ya no está en el acceso, sino en la experiencia.