Innovación
Certificación IP69K llega a los celulares y eleva la resistencia
La certificación IP69K llega a los celulares y eleva la resistencia frente a agua, presión y temperatura, marcando un nuevo estándar en la gama media.
Jueves, Febrero 5, 2026
La certificación IP69K, antes reservada para maquinaria industrial, comenzó a incorporarse en teléfonos inteligentes, elevando el estándar de resistencia al agua y al polvo en el mercado de consumo. Este avance redefine lo que se espera de un celular frente a condiciones reales de uso, más allá de accidentes puntuales.
Hasta ahora, la referencia más común en smartphones era la certificación IP68, presente principalmente en dispositivos de gama alta. La llegada de IP69K introduce un nuevo nivel de protección que empieza a trasladarse a segmentos más amplios del mercado.
Certificación IP69K: qué significa y por qué es relevante
La certificación IP (Ingress Protection) es un estándar internacional que mide el nivel de protección de un dispositivo frente al ingreso de polvo y líquidos.
El primer dígito (6) indica protección total contra el polvo; es el nivel máximo del estándar.
El segundo dígito (9K) señala resistencia a chorros de agua a alta presión y alta temperatura, un escenario que va más allá de la inmersión tradicional.
IP69K certifica que un dispositivo puede soportar agua a presión similar a la de una hidrolavadora y temperaturas de hasta 80 °C, una condición que exige una integridad estructural significativamente mayor que la requerida para IP68.
IP68 vs. IP69K: dos niveles de resistencia distintos
IP68 garantiza que un teléfono puede resistir una inmersión en agua dulce —generalmente hasta 1,5 metros durante 30 minutos—, cubriendo escenarios como caídas accidentales en piscinas o lavamanos.
IP69K, en cambio, está diseñado para resistir chorros de agua a alta presión, vapor y temperaturas elevadas, condiciones que suelen afectar incluso a dispositivos certificados con IP68, como la exposición prolongada al vapor de la ducha o lluvias intensas con viento.
Esta diferencia convierte a IP69K en un indicador de resistencia estructural extrema, más que en una protección pensada solo para accidentes ocasionales.
Por qué esta certificación importa en el uso diario
Aunque el usuario promedio no someta su celular a pruebas industriales, la presencia de IP69K reduce significativamente el riesgo en escenarios cotidianos:
Menor probabilidad de daño por vapor y humedad constante.
Mayor tolerancia a lluvias intensas y chorros de agua.
Mayor supervivencia ante lavados accidentales o ambientes hostiles.
La certificación funciona como una garantía indirecta de sellos internos más robustos, lo que prolonga la vida útil del dispositivo frente al desgaste diario.
La llegada de IP69K a la gama media
En la industria móvil, la incorporación de IP69K en equipos de gama media marca un punto de inflexión, ya que este nivel de protección había estado históricamente limitado a dispositivos especializados o industriales.
Modelos como el REDMI Note 15 Pro+ 5G y el REDMI Note 15 Pro 5G integran certificaciones IP66, IP68 e IP69K, combinando resistencia a polvo, inmersión y alta presión, junto con materiales como Gorilla® Glass Victus® 2 y estructuras internas de amortiguación.
Un cambio en las prioridades del mercado
La llegada de IP69K refleja un cambio de prioridades en la industria móvil, donde la resistencia funcional comienza a ganar terreno frente a la estética pura. En un contexto de uso intensivo y prolongado, la durabilidad se posiciona como un atributo clave, incluso en segmentos donde antes no era habitual.
Este movimiento sugiere que la resistencia ya no debería ser un lujo, sino una expectativa básica del usuario frente a dispositivos diseñados para acompañar la vida diaria.