Negocios
Colombia Fintech alerta que gravar pagos por Bre-B frenaría su adopción en Bogotá
Colombia Fintech pidió revisar la propuesta de Bogotá que extendería la retención del ICA a pagos realizados mediante Bre-B por su impacto en comercios.
Martes, Agosto 4, 2026
Colombia Fintech pidió a la Alcaldía y al Concejo de Bogotá revisar el proyecto de reforma tributaria que propone extender las retenciones del Impuesto de Industria y Comercio (ICA) a los pagos realizados mediante Bre-B.
La asociación advirtió que la medida podría desincentivar el uso de los pagos digitales, especialmente entre los pequeños comercios, y producir un efecto contrario a los objetivos de formalización y transformación digital de la capital.
La preocupación se concentra en el impacto que tendría la retención sobre operaciones de bajo monto, utilizadas diariamente por consumidores y establecimientos para reemplazar el efectivo.
Según cifras compartidas por Colombia Fintech, Bre-B es utilizado por más de 35 millones de personas y 3,5 millones de comercios. El valor promedio de las transacciones es de $150.000, mientras que el 40% de los pagos se encuentra entre $10.000 y $50.000.
El impacto recaería sobre operaciones cotidianas
Bre-B es la infraestructura pública de pagos inmediatos desarrollada por el Banco de la República. Su funcionamiento permite transferir dinero entre entidades financieras y billeteras digitales en pocos segundos, utilizando identificadores como números de celular o llaves.
El volumen de usuarios y la composición de las transacciones muestran que no se trata únicamente de una herramienta utilizada por grandes compañías. Una parte relevante de los pagos corresponde a compras cotidianas realizadas en restaurantes, tiendas, comercios de barrio y pequeños negocios.
Aplicar una retención tributaria sobre esas operaciones podría elevar los costos administrativos para los establecimientos y reducir el incentivo para recibir pagos digitales, particularmente entre comerciantes con bajos márgenes o con poca capacidad para gestionar anticipos de impuestos.
El efecto también podría llevar a algunos negocios a mantener el efectivo como mecanismo principal de pago, pese a los avances logrados por el país en interoperabilidad financiera.
Formalización frente a recaudo
La discusión plantea una tensión entre las necesidades fiscales de Bogotá y la estrategia nacional para ampliar el uso de medios de pago digitales.
Para la ciudad, incorporar nuevos mecanismos de recaudo puede facilitar el control tributario y reducir la evasión. Sin embargo, una retención aplicada directamente sobre los pagos no necesariamente distingue entre el impuesto definitivo que debe asumir cada comercio y el flujo de caja que necesita para operar.
Este punto resulta especialmente sensible para micronegocios que utilizan el dinero recibido durante el día para comprar inventarios, pagar proveedores o cubrir gastos inmediatos.
Además, aumentar los costos percibidos de Bre-B puede afectar una infraestructura que busca hacer más visibles las transacciones económicas y facilitar la inclusión financiera. Si los comerciantes regresan al efectivo para evitar retenciones, la medida podría reducir la trazabilidad que la propia administración pretende fortalecer.
Colombia Fintech pide una revisión técnica
La asociación hizo un llamado a la Administración Distrital y al Concejo de Bogotá para que la propuesta sea evaluada antes de su aprobación.
Colombia Fintech también manifestó su disposición para participar técnicamente en la discusión y construir una alternativa que permita aumentar la formalización sin castigar la adopción de pagos digitales.
La propuesta deberá precisar cómo se calcularía la retención, quién actuaría como agente retenedor, qué comercios estarían sujetos a la medida y cómo se evitarían cobros que afecten a personas o negocios no obligados a pagar ICA.
La discusión no se limita a la creación de una nueva fuente de recaudo. Bogotá tendrá que decidir si el beneficio fiscal esperado compensa el riesgo de frenar una infraestructura que ya conecta a millones de usuarios y que puede facilitar la formalización de los pequeños comercios.