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Confianza, clave para la reactivación económica del sector financiero
La reactivación económica exige más que capital: PwC advierte que confianza, datos, IA y gobernanza serán claves para el sector financiero colombiano.
Lunes, Septiembre 7, 2026
La reactivación económica de Colombia no dependerá únicamente de movilizar capital para financiar empresas y reconstruir infraestructura. PwC advierte que la confianza se está convirtiendo en un activo estratégico para el sistema financiero, en momentos en que inversionistas, reguladores y clientes exigen mayor calidad, transparencia y trazabilidad de la información.
La discusión, planteada durante la Convención Bancaria de Asobancaria 2026, pone sobre la mesa un cambio relevante para bancos y demás entidades financieras: la solidez económica sigue siendo fundamental, pero ya no resulta suficiente para construir credibilidad en un entorno marcado por inteligencia artificial, mayor regulación y riesgos digitales.
Reactivación económica necesita confianza además de capital
La reconstrucción y recuperación del país requieren movilizar recursos, financiar proyectos productivos y acelerar inversiones. Pero para que ese capital circule, las organizaciones necesitan generar confianza entre quienes toman decisiones de inversión, crédito y consumo.
La información se convierte entonces en una pieza central. Una inconsistencia contable, un dato poco confiable o una falla de control puede afectar rápidamente la percepción de clientes, inversionistas y otros grupos de interés.
“En la economía digital, la confianza ya no se otorga; se verifica permanentemente mediante datos confiables”, afirmó Carolina González, socia de Auditoría de PwC Colombia.
Para las compañías, esto implica entender que la calidad de los datos ya no es únicamente un asunto de cumplimiento. También influye sobre reputación, acceso a capital y capacidad de tomar decisiones.
Los datos deben anticipar riesgos, no solo explicar el pasado
PwC plantea que uno de los principales desafíos del sector financiero está en transformar grandes volúmenes de información en herramientas capaces de anticipar riesgos, identificar oportunidades y responder con mayor rapidez a cambios económicos o regulatorios.
La información financiera tradicional sigue siendo fundamental, pero analizar únicamente resultados históricos limita la capacidad de reacción.
Las entidades necesitan incorporar variables en tiempo real, señales de riesgo emergentes y escenarios regulatorios que permitan entender no solo qué ocurrió, sino qué puede suceder.
Esta capacidad cobra especial relevancia durante una etapa de reconstrucción, cuando bancos e inversionistas deberán evaluar nuevos proyectos, exposición sectorial, demanda de financiación y riesgos asociados a diferentes regiones del país.
La inteligencia artificial aumenta la exigencia sobre la gobernanza
La adopción acelerada de inteligencia artificial agrega otra dimensión al desafío. La tecnología puede mejorar eficiencia, analítica y gestión del riesgo, pero también introduce interrogantes sobre cómo se toman las decisiones, qué datos alimentan los modelos y quién supervisa sus resultados.
En un sector regulado, la capacidad de explicar cómo opera un algoritmo puede ser tan relevante como su precisión.
PwC identifica tres elementos especialmente sensibles: calidad de los datos, trazabilidad de las decisiones y supervisión de los modelos. Sin esas condiciones, una herramienta diseñada para mejorar la toma de decisiones puede terminar aumentando riesgos regulatorios o reputacionales.
Ciberseguridad también define la credibilidad financiera
El análisis incorpora la ciberseguridad como otro factor determinante para preservar la confianza. A medida que las entidades financieras digitalizan procesos, automatizan decisiones y manejan mayores volúmenes de información, la protección de datos y sistemas se vuelve parte de la propuesta de valor hacia clientes e inversionistas.
Esto significa que confianza, gobernanza y ciberseguridad dejan de funcionar como frentes separados. Una falla tecnológica puede convertirse rápidamente en un problema reputacional, regulatorio y financiero.
Cumplir ya no será suficiente
PwC plantea que el estándar para las organizaciones también está cambiando. "La pregunta ya no es únicamente si una organización cumple. El verdadero desafío consiste en demostrar cómo crea valor de manera sostenible y cómo gestiona los riesgos que pueden afectar ese propósito”, agregó Carolina González.
La afirmación apunta directamente a directorios y alta gerencia. Cumplir normas continúa siendo obligatorio, pero el mercado empieza a exigir además evidencia sobre gobierno corporativo, sostenibilidad, gestión del riesgo y calidad de las decisiones.
La confianza entra en la agenda de competitividad
Para el sector financiero, esta discusión tiene implicaciones que van más allá de reputación. Información confiable puede mejorar decisiones de crédito e inversión; una gobernanza sólida puede reducir exposición a riesgos; y una adopción responsable de inteligencia artificial puede acelerar procesos sin deteriorar transparencia.
PwC plantea que esa combinación puede contribuir a promover inversión y respaldar una recuperación económica más sostenible.
La reactivación económica necesitará capital, pero también instituciones capaces de demostrar que sus datos son confiables, sus modelos pueden explicarse y sus decisiones están adecuadamente supervisadas. En el sistema financiero, la confianza empieza así a funcionar menos como un concepto reputacional y más como infraestructura para atraer inversión, gestionar riesgo y sostener crecimiento.