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Dermatitis atópica afecta a uno de cada cinco niños en Colombia
En Colombia, 20,9% de los niños de 6 a 7 años presenta dermatitis atópica; en adolescentes la prevalencia sube a 24,6% según datos citados por Sanofi.
Lunes, Agosto 31, 2026
La dermatitis atópica afecta al 20,9% de los niños colombianos entre 6 y 7 años, mientras que entre los adolescentes la prevalencia alcanza 24,6%, de acuerdo con cifras científicas citadas en el marco de InmunoXperience 2026.
La enfermedad puede tener implicaciones que van más allá de la piel. En algunos pacientes, el eccema persistente puede preceder la aparición de alergias alimentarias, rinitis alérgica o asma, una posible progresión conocida como marcha atópica. Esto no significa que todos los niños con dermatitis desarrollarán posteriormente otras enfermedades alérgicas.
“El concepto de ‘marcha atópica’ describe una secuencia que comienza en los primeros años de vida con dermatitis atópica y puede progresar hacia alergias alimentarias, rinitis alérgica, asma y otras manifestaciones inflamatorias”, explicó Helena Vidaurri, dermatóloga pediatra adscrita al Servicio de Pediatría del Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga”.
Dermatitis atópica en Colombia y su relación con otras enfermedades
El documento también señala que un estudio realizado en seis ciudades colombianas encontró una prevalencia de síntomas de asma de 10,4%. Una posible conexión entre enfermedades de la piel y de las vías respiratorias está en la denominada inflamación tipo 2, una respuesta del sistema inmunológico que puede aparecer en distintas enfermedades inflamatorias.
La relación entre estas condiciones fue uno de los temas abordados durante InmunoXperience 2026, encuentro organizado por Sanofi en Buenos Aires que reunió a más de 400 dermatólogos, alergólogos, neumólogos y otorrinolaringólogos de Latinoamérica.
La detección temprana gana relevancia
Los especialistas advierten que la marcha atópica no evoluciona de la misma forma en todos los pacientes. Sin embargo, identificar síntomas persistentes permite realizar seguimiento y valorar oportunamente otras manifestaciones alérgicas.
“Controlar de manera temprana y sostenida la enfermedad es un objetivo clínico importante. Lo que todavía se investiga es si una intervención precoz puede modificar la historia natural de la marcha atópica y prevenir la aparición de nuevas enfermedades alérgicas”, señaló Bethy Camargo Vargas, neumóloga pediatra del Hospital Militar Central de Colombia.
El impacto también puede acumularse a lo largo del tiempo. Una revisión de 25 estudios identificó 22 factores de riesgo asociados con la carga acumulada de las enfermedades crónicas de la piel, entre ellos la gravedad de la enfermedad y la presencia de otras condiciones.
Para Colombia, donde la prevalencia supera el 20% tanto en niños como en adolescentes, los datos refuerzan la importancia de no tratar el eccema persistente únicamente como un problema aislado de la piel, sino de evaluar su evolución y posibles asociaciones con otras enfermedades alérgicas para orientar mejor el seguimiento de cada paciente.