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El 32% de los adultos en Colombia sigue sin historial crediticio tradicional

El 32 % de los adultos en Colombia no tiene historial crediticio tradicional. TransUnion plantea usar datos alternativos para ampliar la inclusión financiera.
Jueves, Septiembre 10, 2026

Al cierre del segundo trimestre de 2026, el 32% de la población adulta colombiana permanecía sin un historial crediticio tradicional, una barrera que todavía limita el acceso de millones de personas a productos financieros.

Sin embargo, la ausencia de información bancaria no significa necesariamente que estos consumidores sean desconocidos para el sistema. El 86% de quienes no cuentan con historial tradicional sí tiene registros asociados con telecomunicaciones, comercio minorista o ambos sectores, según un estudio de TransUnion.

Estos datos alternativos pueden aportar señales sobre comportamiento de pago, antigüedad de relaciones comerciales y evolución del endeudamiento, información que las entidades financieras podrían utilizar para evaluar riesgo sin depender exclusivamente de los productos tradicionales.

Inclusión financiera en Colombia: las telcos son una de las principales puertas de entrada

El estudio Repensando el riesgo: Acceso al crédito para consumidores sin historial de crédito tradicional encontró que el 59% de los consumidores abre su primera obligación de crédito con una empresa de telecomunicaciones, mientras el 22% comienza su trayectoria con compañías del sector real y comercio.

Esto convierte a sectores que tradicionalmente no eran considerados parte central del sistema financiero en una primera fuente de información sobre el comportamiento crediticio de una persona.

La relación puede posteriormente evolucionar hacia productos financieros convencionales. Cerca de cuatro de cada diez consumidores que empiezan con obligaciones en telecomunicaciones o retail acceden a un producto de crédito tradicional durante los primeros tres años de su recorrido.

Para bancos, fintech y otras entidades, el dato muestra un segmento que no necesariamente carece de experiencia pagando obligaciones, sino que ha construido su historial por fuera de los canales utilizados tradicionalmente para evaluar riesgo.

Los datos alternativos pueden ampliar la capacidad de evaluar riesgo

TransUnion plantea que variables como la antigüedad en servicios de telecomunicaciones o comercios, la evolución de los saldos, las tendencias de endeudamiento y la estabilidad del comportamiento pueden complementar el historial crediticio convencional.

El análisis encontró, por ejemplo, que una mayor antigüedad de la relación con una empresa de telecomunicaciones está asociada con una mayor probabilidad de presentar posteriormente un buen comportamiento en productos tradicionales.

También identificó que consumidores que han reducido sus saldos durante los dos años previos a obtener un crédito tradicional muestran señales diferentes frente a quienes han abierto una mayor proporción de cuentas recientemente. En este último grupo aumenta la probabilidad de presentar comportamientos de pago negativos.

La oportunidad para el sector financiero está entonces en construir modelos que permitan interpretar estas señales antes de que una persona tenga una tarjeta, un crédito de libre inversión o un préstamo bancario registrado.

Tres oportunidades para ampliar el acceso al crédito

El estudio identifica tres frentes para aumentar la inclusión financiera. El primero es incorporar datos alternativos a los modelos de riesgo, reduciendo la dependencia exclusiva del historial tradicional. El segundo consiste en relacionarse con los consumidores desde etapas más tempranas de su trayectoria financiera, incluso cuando sus primeras obligaciones provienen de telecomunicaciones o comercios. 

El tercer frente es la educación financiera. TransUnion plantea que un acompañamiento continuo puede ayudar a que estos consumidores entiendan mejor cómo sus decisiones de pago construyen un perfil que posteriormente influye en su acceso a otros productos.

“Las instituciones que utilizan datos alternativos, análisis avanzados y un conocimiento más profundo del ciclo de vida de los consumidores estarán mejor posicionadas para ampliar su base de clientes, expandir la inclusión financiera y respaldar un crecimiento sostenible y rentable”, señaló Virginia Olivella, directora senior de Investigación y Consultoría de TransUnion Colombia.

El reto también es de crecimiento para el sector financiero

La discusión no se limita a inclusión social. Para las instituciones financieras, identificar nuevos segmentos con capacidad de pago pero sin historial convencional representa también una oportunidad de crecimiento.

El desafío está en hacerlo sin relajar los estándares de riesgo. Incorporar información de telecomunicaciones, retail u otras fuentes no significa aprobar crédito automáticamente, sino construir una visión más amplia del consumidor antes de tomar una decisión.

Ese cambio puede resultar particularmente relevante en un mercado donde una tercera parte de los adultos todavía no cuenta con historial crediticio tradicional.

La siguiente frontera de la inclusión financiera en Colombia podría no estar únicamente en crear más productos, sino en aprender a interpretar mejor la información que millones de consumidores ya están generando fuera del sistema financiero tradicional.