Negocios
El costo invisible que está golpeando a las empresas colombianas
Wonest asegura que el ausentismo y el presentismo ya generan pérdidas multimillonarias para las empresas colombianas.
Martes, Mayo 26, 2026
Las situaciones personales de los empleados ya le están costando a Colombia más de $15 billones al año, pero gran parte de ese impacto sigue fuera de los dashboards financieros y operativos de las compañías.
Así lo advierte Wonest, firma especializada en gestión del impacto de la vida personal sobre el rendimiento empresarial, que señala que fenómenos como ausentismo, rotación y presentismo laboral están creciendo en medio de mayores presiones económicas y cambios laborales en el país.
La alerta llega en un contexto donde el costo laboral en Colombia continúa aumentando. Según cálculos citados por la compañía con base en Anif, el costo laboral por hora habrá subido 34,7% en apenas 18 meses tras el incremento del salario mínimo y la reducción de la jornada laboral a 42 horas semanales.
El problema no siempre es el ausentismo visible
El informe advierte que muchas organizaciones continúan reaccionando cuando el problema ya explotó, en lugar de anticiparse a las situaciones personales que terminan impactando productividad y operación.
Según datos de la ANDI citados por Wonest, las empresas asumen en promedio $580.000 anuales por empleado en costos directos asociados al ausentismo.
Sin embargo, la compañía asegura que existe un costo aún más difícil de medir: el llamado “absentismo presentismo”, fenómeno donde el colaborador está físicamente presente, pero emocional o mentalmente desconectado debido a problemas personales.
Procesos de separación, crisis económicas, enfermedades familiares o problemas emocionales terminan afectando concentración, productividad y toma de decisiones dentro de las organizaciones.
“La empresa termina pagando el impacto”
Wonest asegura que entre el 40% y el 60% de los episodios de ausentismo tienen origen en situaciones personales no gestionadas a tiempo.
Sergio Molina, CEO Regional LATAM de Wonest, afirmó que las compañías suelen detectar el problema cuando ya se convirtió en rotación, incapacidad médica o errores operativos.
“Un empleado que está tramitando un divorcio, cuidando a un padre enfermo o enfrentando una crisis económica no rinde al 100%. No porque no quiera. Porque no puede”, aseguró.
El ejecutivo agregó que las organizaciones que logran identificar estas situaciones de forma temprana reducen significativamente el impacto operativo y financiero.
La rotación sigue elevando costos empresariales
El análisis también pone el foco sobre el costo creciente de reemplazar talento.
Según estimaciones citadas por Wonest, reemplazar a un empleado puede costar entre el 50% y el 200% de su salario anual, dependiendo del cargo y del sector económico.
La ACRIP reportó además que la rotación laboral en Colombia alcanzó un promedio de 21,5% en 2023, con una rotación no deseada cercana al 14,69%.
Sectores intensivos en personal como manufactura, retail y servicios aparecen entre los más afectados.
Wonest sostiene que, en muchos casos, la desconexión del colaborador comienza meses antes de la renuncia formal, cuando las cargas personales empiezan a ocupar espacio mental que antes estaba destinado al trabajo.
Las empresas empiezan a tratar el bienestar como gestión de riesgo
La compañía asegura que las organizaciones que implementan modelos de acompañamiento temprano frente a situaciones personales logran reducir el ausentismo hasta un 34% y la rotación no deseada hasta un 27% en los primeros 18 meses.
El enfoque no se basa únicamente en ampliar beneficios, sino en detectar riesgos humanos antes de que se conviertan en problemas operativos o financieros.
La reforma laboral de 2025, la reducción de jornada y el aumento histórico del salario mínimo están acelerando además nuevas exigencias sobre flexibilidad y bienestar dentro de las compañías.
El factor humano entra al centro de la productividad
El caso evidencia cómo las organizaciones están comenzando a tratar variables humanas y emocionales como parte de sus estrategias de productividad y continuidad operativa.
En un entorno donde cada hora laboral cuesta más y donde la retención de talento se vuelve crítica, factores como bienestar emocional, acompañamiento personal y resiliencia organizacional están dejando de verse como temas exclusivamente de recursos humanos.
La discusión ya está entrando a los comités ejecutivos y financieros. Porque, como advierte Wonest, el ausentismo emocional puede no aparecer en los indicadores tradicionales, pero termina impactando directamente los resultados del negocio.