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Seis claves para solicitar un crédito sin poner en riesgo sus finanzas

Antes de solicitar crédito, conviene revisar capacidad de pago, historial, tasas, costos y canales oficiales para evitar sobreendeudamiento y fraudes.
Lunes, Agosto 3, 2026

Solicitar un crédito debería comenzar antes de diligenciar el formulario. Revisar la capacidad de pago, comparar alternativas y entender todos los costos puede evitar que una necesidad de financiación termine afectando las finanzas del hogar.

El Índice de Bienestar Financiero de DataCrédito Experian ubica a Colombia en 59 puntos sobre 100. Aunque el país registra avances en planificación financiera y cumplimiento de objetivos, la dimensión relacionada con tranquilidad financiera alcanza apenas 52,7 puntos, una señal de que el manejo del dinero todavía genera presión e incertidumbre para muchos hogares.

El estudio también muestra que los colombianos están buscando más información antes de endeudarse. El indicador relacionado con los criterios para elegir un crédito llega a 76,5 puntos, mientras que la comparación de alternativas obtiene 65 puntos.

Sin embargo, existe una diferencia importante entre la intención de ahorrar y la disponibilidad real de recursos: el 78,5 % de los hogares afirma ahorrar, pero solo el 30 % consigue generar excedentes al finalizar el mes. Ese margen limitado obliga a evaluar con cuidado una nueva cuota mensual.

1. Calcule cuánto puede pagar realmente

El primer paso consiste en revisar ingresos, gastos fijos, obligaciones actuales y recursos disponibles después de cubrir las necesidades básicas.

La evaluación no debería limitarse a determinar si la cuota cabe en el presupuesto del mes. También debe considerar imprevistos, variaciones en los ingresos y otros compromisos que puedan aparecer durante el plazo del préstamo.

Antes de presentar la solicitud, también conviene consultar el historial y el puntaje crediticio. Esta información permite identificar obligaciones abiertas, pagos pendientes o posibles inconsistencias que podrían afectar la evaluación realizada por la entidad financiera.

2. Compare más que la tasa de interés

No todos los créditos responden a la misma necesidad ni tienen la misma estructura de costos. Por eso, la comparación debe incluir:

  • Valor de la cuota mensual.
  • Tasa de interés.
  • Plazo de pago.
  • Seguros asociados.
  • Comisiones y cobros adicionales.
  • Condiciones para pagos anticipados.
  • Costo total al finalizar el crédito.

Una cuota más baja no siempre representa la alternativa más económica. Un plazo más largo puede aliviar el presupuesto mensual, pero aumentar considerablemente el dinero pagado en intereses.

3. Evite solicitar varios créditos al mismo tiempo

Presentar múltiples solicitudes en un periodo corto puede generar varias consultas sobre el historial crediticio y transmitir la señal de que la persona necesita financiación con urgencia.

Antes de acudir a diferentes entidades, es recomendable identificar cuál producto se ajusta mejor al objetivo: libre inversión, vivienda, vehículo, educación o capital para un emprendimiento.

Concentrar la solicitud en una alternativa previamente analizada puede disminuir consultas innecesarias y facilitar un proceso financiero más ordenado.

4. Lea las condiciones antes de firmar

Antes de aceptar el desembolso, el solicitante debe conocer cuánto pagará, durante cuánto tiempo y qué ocurrirá si se atrasa.

Además de la tasa y el plazo, es necesario revisar los intereses de mora, los costos de cobranza, los seguros, las fechas de pago y las consecuencias de un incumplimiento.

Las condiciones comerciales explicadas verbalmente deben coincidir con el contrato. Firmar sin comprender alguna cláusula puede generar costos que solo se hacen evidentes después de recibir el dinero.

5. Proteja su comportamiento de pago

Mantener las obligaciones al día fortalece el historial crediticio y puede mejorar las posibilidades de acceder posteriormente a financiación.

El historial no depende solamente de tener o no deudas. También refleja la puntualidad, el nivel de utilización de los productos financieros y la forma en que una persona administra sus compromisos.

Por esa razón, antes de asumir un nuevo crédito conviene normalizar pagos atrasados, revisar obligaciones vigentes y evitar que la suma de las cuotas comprometa una parte excesiva del ingreso.

6. Solicite el crédito únicamente por canales oficiales

El proceso también implica un riesgo de seguridad. Según el estudio sobre fraude citado por DataCrédito Experian, el 12,6 % de los casos reportados corresponde a suplantación de identidad y el 8,5 % a préstamos solicitados a nombre de la víctima.

Para reducir ese riesgo, el trámite debe realizarse mediante páginas, aplicaciones, oficinas o líneas verificadas de la entidad. No se deben compartir contraseñas, claves, códigos de autenticación ni datos sensibles a través de mensajes o enlaces recibidos desde fuentes desconocidas.

También es importante desconfiar de ofertas que exigen pagos anticipados para aprobar el crédito o prometen desembolsos inmediatos sin verificar identidad, ingresos o capacidad financiera.

“Solicitar un crédito no debería comenzar cuando una persona diligencia una solicitud, sino mucho antes. Conocer la capacidad de pago, revisar el historial crediticio, comparar alternativas y verificar que el proceso se realice por canales oficiales permite tomar decisiones más informadas y reducir riesgos”, afirmó Jacob Sandberg, vicepresidente de Midatacrédito.

El crédito puede facilitar la compra de vivienda, financiar educación o impulsar un negocio, pero no reemplaza la capacidad real de pago. La decisión responsable no consiste únicamente en conseguir la aprobación, sino en asumir una obligación que pueda sostenerse durante todo el plazo sin sacrificar la estabilidad financiera del hogar.