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Electromovilidad en Colombia: empresas podrían reducir hasta 55% sus costos por kilómetro

La movilidad eléctrica puede reducir hasta 55% el costo por kilómetro y abrir nuevas oportunidades de competitividad para las empresas colombianas.
Sábado, Septiembre 5, 2026

La electromovilidad en Colombia empieza a superar la discusión ambiental para convertirse en un tema de productividad, eficiencia operacional, seguridad energética y competitividad empresarial.

De acuerdo con las cifras presentadas en el marco de E-Conecta: Semana Internacional de Electromovilidad y Competitividad, recorrer un kilómetro en un vehículo eléctrico puede representar entre 28% y55 % menos costos frente a realizar el mismo trayecto en un vehículo de gasolina o diésel.

En vehículos eléctricos de dos y tres ruedas, la reducción de costos operativos podría ubicarse entre 20% y 50%, una diferencia especialmente relevante para compañías cuya operación depende del transporte, la distribución y la última milla.

La conversación, desarrollada en Bogotá entre el 31 de agosto y el 4 de septiembre, reunió representantes del sector público y privado, organismos internacionales y expertos para analizar las condiciones que necesita el país para acelerar la transición hacia la movilidad eléctrica.

Electromovilidad en Colombia: de sostenibilidad a productividad

Para las empresas, el análisis de la electrificación de sus flotas comienza a incorporar variables que van mucho más allá de las emisiones.

El costo de la energía, mantenimiento, autonomía de los vehículos e infraestructura de carga son algunos de los factores que determinan cuándo una compañía puede obtener beneficios económicos de la transición.

El tema fue abordado durante el Diálogo Empresarial de Electromovilidad y Competitividad liderado por ACOMOVES, donde se analizaron oportunidades como la reducción de costos operativos, el aumento de la eficiencia y la modernización de flotas, pero también las barreras que todavía dificultan una adopción más amplia por parte del sector privado.

Empresas como Auteco Blue Colombia, CKT Global —representante de Segway Ninebot en Colombia— y Grupo Bimbo participaron en la discusión desde diferentes perspectivas, incluyendo vehículos comerciales, movilidad eléctrica de dos ruedas y operaciones de distribución y última milla. 

Colombia podría ahorrar US$40.000 millones en combustibles importados

El impacto potencial también trasciende la operación de las compañías.

Según cifras presentadas por E-Conecta a partir del estudio Colombia: El salto a la electricidad, realizado por Carbon Tracker, el país podría dejar de gastar US$40.000 millones en combustibles importados de aquí a 2050 si avanza en la electrificación de su parque automotor.

Esto introduce otro componente en la discusión: la posibilidad de que la movilidad eléctrica contribuya a disminuir la dependencia de combustibles importados y fortalezca la seguridad energética del país.

Sin embargo, la transformación requiere algo más que reemplazar automóviles de combustión por vehículos eléctricos. También supone atraer inversión, ampliar la infraestructura de carga, fortalecer capacidades técnicas, adaptar la regulación y desarrollar nuevos modelos de negocio.

“Existen oportunidades concretas para reducir costos, mejorar la productividad, fortalecer la competitividad y desarrollar nuevos modelos de negocio. Pero para aprovecharlas necesitamos condiciones regulatorias, financieras y de mercado que generen confianza”, señaló Juan Esteban Martínez Ruiz, presidente de ACOMOVES.

Infraestructura y regulación, dos retos para acelerar la transición

Una adopción más amplia de vehículos eléctricos también depende de que Colombia construya las condiciones necesarias para que las empresas puedan realizar inversiones de largo plazo.

Entre los principales retos aparecen la infraestructura de carga, el acceso a financiación, la regulación, las capacidades técnicas y la creación de un mercado que permita escalar nuevas soluciones de movilidad.

La experiencia internacional fue uno de los componentes de E-Conecta. La agenda contó con participantes de países que han avanzado en esta transición, entre ellos Ola Elvestuen, exministro de Clima y Medio Ambiente de Noruega, y Ronny Rodríguez Chaves, viceministro de Energía de Costa Rica, además de representantes de organizaciones como The Climate Group y CALSTART.

Los debates incluyeron temas como electrificación de flotas, infraestructura, innovación tecnológica y las políticas necesarias para acelerar la adopción de vehículos cero emisiones.

Una oportunidad para desarrollar nuevas industrias

El alcance económico de la electromovilidad tampoco se limita al mercado automotor. La transición puede abrir oportunidades alrededor de infraestructura de carga, servicios energéticos, tecnología, mantenimiento, financiación, gestión de flotas y nuevas capacidades industriales.

Por eso, uno de los principales planteamientos de E-Conecta es llevar la conversación desde la venta de vehículos eléctricos hacia una discusión más amplia sobre el futuro productivo del país: cómo transportar mercancías y personas con mayor eficiencia, reducir la dependencia energética y desarrollar capacidades que permitan competir en la nueva economía de la movilidad.

Para Colombia, el desafío será convertir el crecimiento de la movilidad eléctrica en algo más que una transformación tecnológica. La oportunidad está en traducirla en menores costos para las empresas, nuevas inversiones, desarrollo industrial y mayor competitividad.