Innovación
Estudio de Google e Ipsos confirma adopción masiva de la IA en la región
El estudio Our Life with AI de Google e Ipsos muestra que la IA ya es de uso masivo y que estudiantes y profesores son los principales superusuarios.
Miércoles, Enero 21, 2026
El estudio de Google e Ipsos sobre inteligencia artificial confirma que la IA dejó de ser una tecnología experimental para convertirse en una herramienta de uso cotidiano. La tercera edición del informe Our Life with AI, elaborada por Ipsos para Google, evidencia que en 2025 el 62% de las personas a nivel global ya utiliza chatbots en su vida diaria, frente al 38% registrado en 2023.
En Hispanoamérica, la adopción supera el promedio mundial. México (66%) y Argentina (65%) encabezan el uso de estas herramientas, reflejando una región que incorporó la IA con un enfoque práctico más que experimental.
Estudio de Google e Ipsos: aprendizaje y trabajo como motores de adopción
Uno de los hallazgos centrales del informe es el cambio en el propósito de uso. En 2025, el aprendizaje se consolidó como el principal caso de uso de la IA: el 74% de los usuarios globales la emplea para profundizar conocimientos, cifra que asciende al 77% en México y al 75% en Argentina.
Este comportamiento está liderado por los denominados “superusuarios” —estudiantes, docentes, padres y madres—, quienes alcanzan niveles de adopción de hasta el 85%. La experiencia directa se posiciona como el principal generador de confianza: mientras el 53% de la población global se muestra entusiasmada con la IA, el optimismo llega al 69% en México y al 58% en Argentina.
“Estamos en la era del hiperprogreso, donde la IA pasó de ser experimental a convertirse en un motor de aprendizaje, creatividad y eficiencia”, afirmó Adriana Noreña, vicepresidenta de Google para Hispanoamérica.
Percepción laboral, capacitación y confianza
El informe también aborda el impacto de la IA en el trabajo y el bienestar social. A nivel global, el 66% de las personas considera que los trabajadores se verán beneficiados por la IA, una percepción acompañada por una fuerte demanda de capacitación.
En la región, el 71% de los mexicanos y el 68% de los argentinos manifestaron estar dispuestos a integrar más IA en sus vidas, siempre que cuenten con herramientas para usarla con mayor seguridad y confianza. Esta expectativa refuerza el rol de empresas y gobiernos en la formación y acompañamiento de la adopción tecnológica.
Innovación responsable y rol de las empresas tecnológicas
El estudio de Google e Ipsos sobre inteligencia artificial muestra un consenso relevante en torno a la innovación responsable. El 58% de los encuestados considera más importante fomentar la innovación en ciencia y medicina que proteger industrias mediante regulación estricta.
Además, el 74% de la población global confía en que las empresas tecnológicas supervisen el desarrollo de la IA en beneficio de las personas; esta cifra se eleva al 85% en México y se mantiene en 74% en Argentina. También existe un respaldo mayoritario a la colaboración entre gobiernos y empresas para aplicar IA en servicios públicos y ciberseguridad.
2025: consolidación del ecosistema de IA de Google
Los resultados del estudio coinciden con un año de consolidación del ecosistema de IA de Google. Según Adriana, en 2025 la compañía reforzó su enfoque integral (full-stack), integrando infraestructura, investigación y modelos avanzados como Gemini, con el objetivo de democratizar el acceso a una IA avanzada, segura y útil.
Durante el año se registraron hitos como la expansión de Gemini a nuevos idiomas, el lanzamiento de versiones avanzadas del modelo y la incorporación de herramientas de generación de imagen, video y razonamiento avanzado, culminando en diciembre con Gemini 3 Flash, descrito como un estándar de eficiencia por su mayor velocidad y menor consumo de recursos.
La IA como infraestructura cotidiana
El estudio concluye que la inteligencia artificial ya opera como una infraestructura cotidiana para aprender, trabajar y crear. En América Latina, la adopción temprana y el uso práctico posicionan a estudiantes y docentes como actores centrales de esta transformación, mientras empresas tecnológicas y gobiernos enfrentan el reto de escalar la innovación sin perder la confianza social.