Negocios
Fraude digital en Colombia: los riesgos que siguen rondando el mercado
El comercio electrónico en Colombia enfrenta un doble impacto financiero por el fraude digital, erosionando sus márgenes a través de contracargos y el rechazo masivo de compradores legítimos.
Jueves, Septiembre 3, 2026
Las tiendas virtuales en Colombia asumen la totalidad de las pérdidas económicas cuando se consuma un fraude digital mediante tarjetas de crédito, un instrumento que concentra el 46% del volumen total de transacciones online en el país, de acuerdo con cifras de PCMI divulgadas por la firma Koin.
A este riesgo financiero se suma que el 34% de las operaciones digitales se cursan a través de PSE, mientras que las tasas generales de aprobación de compras en América Latina continúan por debajo de los estándares registrados en América Norte.
Esta dinámica operativa expone a los comercios a un dilema crítico: soportar las devoluciones de dinero o chargebacks que los bancos imponen a los titulares, o endurecer los filtros de seguridad generando un exceso de falsos positivos. Cada rechazo erróneo de una transacción legítima castiga de manera directa la conversión comercial y deteriora la confianza del consumidor en los canales digitales.
Por el contrario, los modelos basados en transferencias inmediatas de liquidación directa o los esquemas de pago diferido como Buy Now, Pay Later (BNPL) desplazan el riesgo crediticio fuera del balance directo de la tienda minorista.
¿Qué sucede con las transacciones con tarjeta de crédito?
El fraude digital transaccional dejó de ser un problema aislado de ciberseguridad tecnológica para convertirse en una operación de escala industrial impulsada por redes criminales automatizadas. Dieter Spangenberg, Chief Fraud Officer de Koin, advierte sobre la vulnerabilidad estructural del sector: "Nuestro estudio confirmó que la tarjeta de crédito sigue siendo el punto focal en la gestión contra el fraude, dado que el comercio asume el 100% de la pérdida por disputa bajo la regla de las marcas".

La sofisticación del delito escaló de manera acelerada en los mercados de la región. En Brasil, por ejemplo, más del 42% de las actividades cibernéticas maliciosas ya emplean herramientas de inteligencia artificial en su ejecución, utilizando algoritmos de IA generativa para la validación masiva y suplantación de números de tarjetas de crédito. Ante este escenario, los métodos de validación tradicionales y la revisión manual operan con lentitud frente a ataques sistemáticos que ocurren en fracciones de milisegundo.
La protección de los ecosistemas comerciales exige una evolución radical hacia plataformas de mitigación impulsadas por modelos predictivos avanzados capaces de procesar múltiples variables transaccionales de forma simultánea. "La conclusión es clara: la mejor manera de enfrentar la IA utilizada para cometer fraude digital es mediante otra IA más robusta y avanzada", recalca Spangenberg.
La viabilidad financiera del comercio electrónico en Colombia depende de que las empresas abandonen los sistemas de defensa reactivos y traten las herramientas antifraude basadas en inteligencia artificial como infraestructura crítica de negocio, neutralizando la ciberdelincuencia sin sacrificar las ventas legítimas.