Negocios

IA en 2026: las empresas que no escalen hoy quedarán rezagadas mañana

La inteligencia artificial en las empresas colombianas dejará de ser experimental en 2026 y se convertirá en una capacidad básica para competir.
Viernes, Enero 16, 2026

La inteligencia artificial en las empresas colombianas entrará en 2026 en una fase decisiva: pasará de pilotos aislados a convertirse en una infraestructura crítica del negocio. Así lo advierten expertos del sector tecnológico, en un contexto en el que Colombia ya ocupa el cuarto lugar del Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2025 y el verdadero reto dejó de ser adoptar IA para enfocarse en escalarla con impacto real.

De acuerdo con SONDA, el próximo año evidenciará con claridad qué organizaciones lograron integrar la IA a su operación y cuáles comenzarán a enfrentar una brecha estructural en productividad, costos y experiencia de cliente.

La inteligencia artificial en las empresas colombianas entra en fase de consolidación

Según Jorge Quintero, Head de Digital Factory en SONDA, el país está dejando atrás la etapa de experimentación. “La IA ya no será un diferencial competitivo; será una capacidad básica del negocio”, afirma el directivo, al señalar que no integrarla de forma estructural tendrá consecuencias directas en la competitividad.

Durante 2024 y 2025, el cambio más relevante no fue tecnológico, sino cultural y operativo. Hoy, empresas en Colombia utilizan IA para automatizar tareas administrativas, mejorar la atención al cliente, analizar grandes volúmenes de información y respaldar decisiones estratégicas con datos.

Más allá de la eficiencia: nuevas formas de trabajar

La adopción de IA no solo impacta la eficiencia. Está redefiniendo los modelos de trabajo, habilitando organizaciones más ágiles, informadas y escalables. La tecnología se integra en procesos reales y cotidianos, dejando atrás su uso como herramienta experimental o de laboratorio.

Quintero enfatiza que el verdadero valor surge cuando la IA se conecta con objetivos claros del negocio y con datos de calidad, permitiendo resultados medibles.

Cinco avances que definirán la estrategia empresarial en 2026

De cara a la planeación estratégica, SONDA identifica cinco frentes que marcarán la diferencia en 2026:

IA generativa aplicada

Integrada a procesos reales del negocio y no tratada como una moda tecnológica.

Automatización inteligente

Ejecución de flujos completos, más allá de simples respuestas o asistentes básicos.

Gobierno y calidad de los datos

Condición indispensable para que la IA genere valor sostenible.

Seguridad, privacidad y cumplimiento

Un factor crítico, especialmente en sectores altamente regulados.

Arquitecturas especializadas por industria

Modelos diseñados para contextos específicos, con resultados más precisos y confiables.

¿Qué ya es viable y qué aún está madurando?

Actualmente, las organizaciones pueden implementar asistentes virtuales, automatización de procesos administrativos, análisis predictivo, búsqueda inteligente de información y copilotos para equipos internos. En contraste, los agentes completamente autónomos que toman decisiones críticas sin supervisión humana siguen en una fase de maduración, especialmente en entornos regulados.

La segunda ola de la IA: modelos más especializados

La siguiente etapa de la IA generativa estará marcada por modelos menos genéricos y más sectoriales. En banca, permitirá una mejor gestión del riesgo y atención personalizada; en retail, experiencias de cliente más relevantes; y en gobierno, trámites más simples y atención ciudadana más accesible.

Esta especialización reforzará la ventaja competitiva de las organizaciones que integren la IA de forma estratégica.

Impacto en las personas y retos pendientes

Las tareas que están siendo reemplazadas con mayor rapidez son las repetitivas y de alto volumen, como atención de primer nivel, clasificación de documentos y procesos administrativos. “La IA no viene a reemplazar a las personas, sino a potenciar su trabajo”, subraya Quintero.

Entre los principales desafíos que persisten en Colombia se encuentran la percepción de la IA como solución mágica, los temores sobre privacidad, la falta de estrategia clara y la subestimación del cambio cultural que implica su adopción.

En el largo plazo, la IA se consolidará como infraestructura clave para el desarrollo empresarial y social del país, con mayor regulación y una competencia cada vez más basada en capacidades de datos e inteligencia aplicada.