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Producción de petróleo y gas en América Latina crece en 2026

Producción de petróleo y gas en América Latina crece este 2026, pero la región mantiene una integración comercial desigual y alta dependencia externa.
Domingo, Septiembre 6, 2026

La producción de petróleo y gas en América Latina mantuvo una trayectoria de crecimiento en abril de 2026, con 318 millones de barriles de crudo y 21,7 mil millones de metros cúbicos de gas natural. El petróleo aumentó 10% frente al mismo mes del año anterior y el gas natural creció 8,5%, según el más reciente Reporte Mensual de Petróleo y Gas Natural de OLACDE.

El dato positivo, sin embargo, convive con una debilidad estructural: la región produce una parte importante de la energía que consume, pero mantiene una integración comercial desigual y sigue dependiendo de proveedores externos para cubrir parte de sus necesidades de gas.

Producción de petróleo y gas en América Latina gana volumen

Brasil, México y Venezuela concentraron conjuntamente 70% de la extracción petrolera regional durante abril, reforzando su peso dentro de la matriz energética latinoamericana.

El comportamiento del gas también mostró crecimiento. La región produjo 21,7 mil millones de metros cúbicos, 8,5% más que un año atrás, y más del 70% de ese volumen fue consumido dentro de los propios países latinoamericanos y caribeños.

Esta capacidad de abastecimiento interno cobra mayor relevancia en un periodo de incertidumbre geopolítica y volatilidad en los mercados internacionales de energía.

Cinco países concentran el 80% del gas regional

La producción de gas natural presenta una elevada concentración geográfica. Argentina y Trinidad y Tobago aportan cada uno 22% del total regional, seguidos por Brasil con 14%, Bolivia con 12% y México con 10%. En conjunto, estos cinco mercados concentran 80% de la oferta.

La concentración plantea una oportunidad para fortalecer intercambios regionales, pero también evidencia la necesidad de contar con infraestructura que permita movilizar el recurso entre países con excedentes y mercados deficitarios.

El 65% del gas importado todavía proviene de fuera de la región

La principal contradicción aparece en las importaciones. Aunque América Latina y el Caribe cuentan con una base productiva significativa, 65% del gas importado proviene de proveedores externos al continente, mientras apenas 35% se compra a otros países de la misma región.

En petróleo ocurre una dinámica similar. El mercado regional cubre 54% del valor de las importaciones, pero 79% de la producción exportable se dirige hacia grandes centros de consumo globales y solo 21% permanece dentro del circuito intrarregional.

La combinación refleja una integración energética todavía limitada: países latinoamericanos exportan grandes volúmenes mientras otros mercados de la misma región continúan recurriendo a proveedores externos.

Seguridad energética depende cada vez más de la integración regional

OLACDE plantea que fortalecer interconexiones, infraestructura transfronteriza y acuerdos comerciales puede ser determinante para mejorar la seguridad energética del continente.

La lectura es especialmente relevante para gas natural, donde disponer de producción regional no garantiza por sí mismo capacidad de abastecimiento si faltan gasoductos, terminales, acuerdos de suministro o infraestructura logística que conecte oferta y demanda.

Para empresas y gobiernos, esto convierte la integración energética en una discusión que va más allá de producir más hidrocarburos. También implica decidir cómo moverlos, comercializarlos y utilizarlos dentro de la propia región.

El crecimiento de la producción de petróleo y gas en América Latina confirma que el continente mantiene una base energética relevante. Pero los datos de OLACDE exponen el siguiente desafío: transformar capacidad productiva en mayor autonomía regional, reduciendo la dependencia externa mediante infraestructura, comercio intrarregional y acuerdos capaces de conectar mejor a productores y consumidores.