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Inflación energética en América Latina se triplicó entre marzo y mayo

La inflación energética en América Latina llegó a 6,41 % en mayo y mantiene al alza los precios de la gasolina y el diésel regional hoy.
Jueves, Julio 9, 2026

La inflación energética en América Latina y el Caribe alcanzó el 6,41 % en mayo de 2026, triplicando el nivel registrado dos meses antes, de acuerdo con el Reporte de Inflación Energética 26 de OLACDE, que atribuye el repunte a las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente y el Estrecho de Ormuz.

El informe señala que, tras registrar en febrero su nivel más bajo del periodo analizado, cercano a cero, la inflación energética inició una trayectoria ascendente: 2,12 % en marzo, 4,52 % en abril y 6,41 % en mayo. En contraste, la inflación general de la región cerró en 4,13 %, reflejando un comportamiento más estable gracias a una canasta más amplia de bienes y servicios.

La diferencia entre ambos indicadores evidencia que el componente energético absorbe de manera más directa el impacto de los choques internacionales, mientras que el índice general amortigua parte de esas variaciones.

El reporte también advierte que los precios de los combustibles continúan por encima de los niveles observados antes del conflicto en el Medio Oriente. La gasolina mantiene un precio promedio 16 % superior a su nivel de referencia, mientras que el diésel registra un incremento de 13 %, pese a mostrar una corrección parcial en las últimas semanas.

Según OLACDE, la presión sobre los combustibles responde al aumento de los costos de importación, refinación, transporte y comercialización, factores que han prolongado el traslado de las alzas internacionales hacia los mercados internos.

El organismo explica que la transmisión de estos incrementos no ha sido homogénea entre los países de la región debido a variables como los inventarios adquiridos con costos anteriores, los esquemas tributarios, los subsidios y los mecanismos nacionales de estabilización de precios, que modifican la velocidad con la que las variaciones internacionales llegan al consumidor final.

Aunque los mercados internacionales del petróleo muestran señales de moderación, el comportamiento de los combustibles en América Latina sigue condicionado por factores internos de cada país. Esto anticipa que los costos energéticos continuarán siendo un componente relevante para la inflación y para las decisiones económicas de gobiernos, empresas y consumidores en los próximos meses.