Negocios
Inteligencia artificial avanza, pero gobernanza sigue siendo el gran reto
Colombia acelera la adopción de inteligencia artificial, pero solo el 20% de organizaciones cuenta con gobernanza sólida, elevando riesgos y brechas críticas.
Sábado, Noviembre 29, 2025
Colombia avanza rápidamente en la adopción de tecnologías de inteligencia artificial, pero el país enfrenta una alerta estructural: solo el 20% de las organizaciones cuenta con políticas claras de gobernanza y uso responsable, pese a que más del 60% asegura estar implementando proyectos basados en IA. Así lo revela un análisis de SAS Colombia, que advierte que el desafío ya no está en los algoritmos, sino en la capacidad de las empresas para supervisarlos y operarlos de forma segura.
Según datos del Ministerio TIC y la OCDE, sectores como financiero, salud, aseguramiento y servicios públicos han acelerado inversiones en IA. Sin embargo, la ausencia de lineamientos robustos se ha convertido en uno de los principales riesgos emergentes. Para SAS Colombia, la gobernanza de IA “no es un asunto técnico, sino un asunto de liderazgo y talento”, donde la articulación entre riesgo, cumplimiento, TI y negocio se vuelve decisiva.
Ciberataques, sesgos y modelos sin trazabilidad: riesgos en aumento
El análisis alerta que los riesgos no provienen únicamente de la tecnología. Modelos que reproducen sesgos en la asignación de créditos, decisiones automatizadas sin trazabilidad o sistemas adoptados sin lineamientos institucionales representan riesgos legales y organizacionales.
A esto se suma un contexto de creciente amenaza digital: Colombia registró más de 350 millones de intentos de ciberataques en el último año, según cifras citadas en el documento. En este entorno, operar modelos sin supervisión puede amplificar impactos en sectores críticos, especialmente en procesos estatales como subsidios o trámites tributarios, donde la falta de explicabilidad abre riesgos de inequidad o fraude.
El diagnóstico de SAS: la IA funciona, pero los modelos se deterioran
SAS ha identificado que muchas compañías ya utilizan analítica avanzada para detectar fraude, optimizar operaciones o anticipar riesgos. Sin embargo, la falta de monitoreo continuo, la desconexión entre áreas técnicas y jurídicas y la ausencia de marcos de decisión claros deterioran la precisión y sostenibilidad de los modelos.
La compañía advierte que la IA genera valor, pero sin gobernanza se convierte en una caja negra que la organización no puede explicar ni defender, especialmente ante reguladores o auditorías internas.
El nuevo rol protagónico del liderazgo de riesgo
En este escenario, las áreas de riesgo están asumiendo un papel central. Su función tradicional —transparencia, cumplimiento y control— evoluciona hacia una labor más estratégica: integrar equipos de datos, tecnología y negocio bajo reglas coherentes y procesos auditables.
Modelos internacionales como los de Brasil y España muestran que los proyectos de IA más exitosos no son los más complejos, sino los que cuentan con estructuras de gobernanza capaces de anticipar riesgos y asegurar consistencia, especialmente en sectores altamente regulados.
Confianza vs. preparación: la brecha global
De acuerdo con el informe Data and AI Impact Report: The Trust Imperative, desarrollado por SAS junto a IDC, existe una contradicción estructural: aunque el 78% de las organizaciones dice confiar plenamente en la IA, solo el 40% ha invertido en hacerla realmente confiable mediante esquemas de gobernanza, explicabilidad y salvaguardas éticas.
Esto revela una brecha entre adopción y preparación: implementar modelos no garantiza su sostenibilidad sin gestión adecuada. Para SAS Colombia, la IA no reemplaza talento; potencia a las organizaciones que invierten en formarlo. El factor que definirá qué empresas lideran la próxima década será su capacidad para orientar, gobernar y supervisar estas tecnologías.
La prioridad: gobernar la IA antes de escalarla
La inteligencia artificial ya hace parte de la operación diaria de empresas y entidades públicas. Pero el reto no es “tener modelos”, sino gobernarlos bajo principios de transparencia, explicabilidad y responsabilidad. La madurez en riesgo y la formación de talento especializado serán determinantes para que Colombia avance hacia una IA confiable, segura y verdaderamente transformadora.