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Inversión en Venezuela 2026: 84% de las empresas confirma o evalúa nuevos desembolsos

La inversión en Venezuela 2026 vuelve a ganar interés empresarial. KPMG revela que 84% de las compañías confirma o evalúa nuevos desembolsos.
Viernes, Agosto 14, 2026

La inversión en Venezuela 2026 vuelve a ocupar un lugar en las decisiones empresariales. El 44% de las compañías consultadas por KPMG Venezuela confirma nuevos desembolsos durante este año y otro 40% todavía los evalúa, mientras apenas 16% descarta invertir.

La señal va acompañada de expectativas favorables sobre el desempeño de los negocios: 91% proyecta aumentar sus ventas y 99% de los líderes encuestados espera crecimiento de la economía venezolana durante 2026.

Los resultados hacen parte del estudio Visión Empresarial Venezuela 2026, elaborado por KPMG Venezuela a partir de una encuesta a 68 ejecutivos de 12 sectores. La firma describe el momento como uno de “optimismo condicionado”: las empresas vuelven a pensar en crecimiento, pero con decisiones de capital más selectivas.

“Estamos viendo un cambio importante en la conversación empresarial: crecer vuelve a estar sobre la mesa, pero las decisiones son mucho más selectivas. Tener una oportunidad de mercado no significa automáticamente que una inversión sea viable”, señaló Ramón Ostos, Socio Director de KPMG Venezuela.

¿Por qué vuelve a crecer la inversión en Venezuela en 2026?

La intención de invertir no implica, por ahora, una expansión indiscriminada. Según KPMG, las compañías están priorizando recursos para eficiencia, fortalecimiento del negocio, innovación y transformación tecnológica, antes que para planes generalizados de expansión.

La lectura es relevante porque muestra un cambio frente a una lógica predominantemente defensiva. Las empresas comienzan nuevamente a considerar proyectos de crecimiento, pero condicionados por variables como retorno esperado, disponibilidad de financiación, capacidad operativa y exposición al riesgo.

El acceso al crédito continúa siendo una de las restricciones señaladas por KPMG. A este factor se suman inflación, tipo de cambio, carga tributaria y eficiencia de los servicios públicos, variables que pueden determinar si el interés empresarial termina convirtiéndose en inversión efectiva.

¿Qué oportunidades tienen las empresas colombianas en Venezuela?

El renovado interés en Venezuela tiene una dimensión particular para Colombia.

El comercio bilateral alcanzó US$1.170 millones en 2025, con exportaciones colombianas superiores a US$1.071 millones, mientras compañías nacionales de diferentes sectores han comenzado nuevamente a evaluar oportunidades en el país vecino.

La cercanía geográfica, los vínculos comerciales históricos y el conocimiento que varias empresas colombianas conservan del mercado venezolano pueden reducir algunas barreras de entrada.

Pero las cifras de comienzos de 2026 también muestran que la recuperación no necesariamente tendrá una trayectoria continua. Durante el primer trimestre, el intercambio comercial entre los dos países cayó 8,4% frente al mismo periodo de 2025.

Ese comportamiento obliga a diferenciar entre recuperar ventas hacia Venezuela y realizar una inversión permanente. Exportar, recuperar distribuidores o atender clientes desde Colombia supone una exposición distinta a instalar una operación, movilizar capital o adquirir activos.

“Para una empresa colombiana, Venezuela puede ofrecer ventajas asociadas a la proximidad, el conocimiento histórico del mercado y la complementariedad entre ambas economías. Pero entrar bien será más importante que entrar rápido”, explicó Ramón Ostos, Socio Director de KPMG Venezuela.

¿Qué debe evaluar una empresa antes de invertir en Venezuela?

La guía Invertir en Venezuela 2026, elaborada por KPMG, identifica varios factores que una empresa debe analizar antes de comprometer capital.

Entre ellos están la estructura jurídica de la operación, régimen tributario, condiciones cambiarias, regulación laboral, mecanismos de pago, financiación, cumplimiento y selección de socios.

Para una empresa colombiana, estas variables determinan no solamente cuánto puede vender, sino cómo podrá operar, mover recursos y sostener el negocio.

“Antes de invertir es necesario entender cómo se moverán los recursos, qué regulación aplica, cómo se gestionarán los riesgos cambiarios y tributarios y qué estructura operativa y de socios permite construir un negocio sostenible”, señaló Ramón Ostos.

¿Cuáles son los sectores con oportunidades de inversión en Venezuela?

El análisis de KPMG identifica oportunidades y desafíos en sectores como banca y seguros, tecnología y telecomunicaciones, petróleo y gas, turismo, startups y empresas emergentes.

La oportunidad, sin embargo, cambia según la industria. Una compañía financiera enfrenta condiciones regulatorias y de cumplimiento diferentes a las de una empresa tecnológica, turística o de consumo.

Por eso, el potencial de crecimiento del mercado debe leerse junto con la capacidad de cada compañía para operar bajo las condiciones particulares de su sector.

La propia distribución del capital prevista por las empresas indica que la recuperación podría empezar por proyectos orientados a productividad, digitalización y fortalecimiento de capacidades existentes antes de avanzar hacia inversiones de mayor escala.

Comercio entre Colombia y Venezuela: las cifras muestran una recuperación con altibajos

Los US$1.170 millones de comercio bilateral registrados en 2025 muestran que Venezuela ya recuperó parte de su relevancia como destino comercial para las empresas colombianas.

El peso de las exportaciones colombianas es especialmente significativo: superaron los US$1.071 millones, equivalentes a la mayor parte del intercambio registrado durante ese año.

Pero la caída de 8,4% durante el primer trimestre de 2026 introduce una advertencia frente a una lectura exclusivamente optimista.

Para las compañías que evalúan el mercado venezolano, la evolución del comercio durante los próximos meses será una señal importante para medir qué tan sostenible puede resultar la recuperación de la demanda.

Los riesgos que todavía frenan la inversión en Venezuela

El acceso a financiación, las condiciones cambiarias y la regulación continúan siendo algunos de los principales factores que pueden limitar la ejecución de nuevas inversiones.

KPMG también señala un cambio institucional: el restablecimiento de relaciones de Venezuela con organismos multilaterales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Para la firma, este acercamiento puede tener implicaciones tanto en acceso a financiación y asistencia técnica como en una mayor exposición a estándares internacionales de gobernanza, transparencia, sostenibilidad y rendición de cuentas.

Esto puede elevar las exigencias para los inversionistas que quieran participar en proyectos de mayor tamaño o acceder a nuevas fuentes de capital.

“Las compañías que estén mejor preparadas para operar con estándares de transparencia, gobernanza, cumplimiento y disciplina financiera tendrán una mejor posición para acceder a capital, construir alianzas y participar en proyectos de mayor escala”, agregó Ramón Ostos.

Invertir en Venezuela: el interés vuelve, pero el capital será selectivo

Los datos de KPMG muestran un cambio relevante en las expectativas empresariales: 84% de las compañías confirma o evalúa inversiones y 91% espera aumentar sus ventas.

Eso no significa que Venezuela esté ante una entrada inmediata y masiva de capital.

La diferencia entre intención e inversión efectiva dependerá de la capacidad de las empresas para financiar proyectos, operar bajo reglas suficientemente previsibles, gestionar el riesgo cambiario y obtener retornos acordes con la exposición asumida.

Para las empresas colombianas, Venezuela recupera atractivo por cercanía, historia comercial y complementariedad económica. Pero esos mismos antecedentes no sustituyen el análisis de las nuevas condiciones.

“Venezuela está entrando en una etapa en la que las oportunidades vuelven a formar parte de la conversación empresarial, pero el crecimiento sostenible requerirá confianza, capacidad de ejecución y reglas que permitan tomar decisiones de largo plazo”, concluyó Ramón Ostos, Socio Director de KPMG Venezuela.