Negocios
La nueva presión sobre los líderes: comunicar bien también define el negocio
Fabián Motta, fundador y director de SmartPR, explica por qué entrenar voceros se volvió estratégico para las empresas y cómo funciona Taller Arena.
Lunes, Mayo 25, 2026
Las empresas invierten millones en tecnología, marketing y reputación. Sin embargo, muchas siguen descuidando un punto crítico: la preparación de quienes hablan en nombre de la organización.
En un entorno donde una entrevista, una conferencia, un live o incluso una respuesta improvisada pueden impactar la reputación de una compañía en minutos, la vocería dejó de ser una habilidad complementaria para convertirse en una herramienta estratégica de negocio.
Bajo esa premisa, SmartPR desarrolló “Taller Arena”, un modelo de entrenamiento diseñado para preparar ejecutivos, líderes y portavoces frente a escenarios de alta exposición pública. El programa combina simulaciones reales, manejo de narrativa, media training y entrenamiento para redes sociales.
En entrevista con Revista C-Level, Fabián Motta, fundador y director de SmartPR, habló sobre el cambio que están viviendo las organizaciones frente a la comunicación ejecutiva y por qué, según él, los líderes deben entender que hoy también son medios de comunicación.
“Las audiencias cambiaron y los ejecutivos no pueden seguir comunicando igual”
Para Fabián Motta, el gran error de muchas organizaciones es pensar que la comunicación corporativa sigue funcionando bajo las mismas reglas de hace diez años.
“Antes un ejecutivo hablaba principalmente con periodistas o inversionistas. Hoy habla con clientes, empleados, redes sociales, creadores de contenido, comunidades digitales y audiencias que reaccionan en tiempo real”, explica.
Ese cambio, asegura, transformó completamente el rol de los voceros dentro de las empresas.
“Ya no basta con saber del negocio. El reto es saber explicar, sintetizar, reaccionar bajo presión y conectar con diferentes audiencias sin perder el mensaje estratégico de la compañía”, afirma.
Según Motta, muchas crisis reputacionales actuales no necesariamente nacen de errores operativos, sino de fallas de comunicación: respuestas ambiguas, declaraciones poco claras o ejecutivos que no saben manejar escenarios de tensión.
Del media training tradicional a una simulación real
A diferencia de los formatos clásicos de media training, Taller Arena fue construido como una experiencia práctica e intensiva enfocada en escenarios reales.
El modelo trabaja cuatro frentes principales:
- Medios de comunicación
- Eventos corporativos
- Conferencias
- Vocería digital y redes sociales
“No entrenamos personajes perfectos ni discursos memorizados. Entrenamos capacidad de reacción, claridad y criterio”, señala Motta.
El programa incluye diagnóstico del vocero, construcción de mensajes clave, simulaciones grabadas y retroalimentación aplicable.
“Muchas veces el problema no es lo que el ejecutivo sabe, sino cómo lo comunica. Hay líderes brillantes técnicamente que pierden impacto porque responden largo, no conectan emocionalmente o no logran simplificar ideas complejas”, agrega.
La presión de comunicar en tiempo real
Uno de los puntos que más preocupa actualmente a las compañías es la velocidad con la que circula la información.
Para Motta, la aparición de nuevas plataformas digitales cambió la lógica tradicional de exposición pública.
“Hoy un ejecutivo puede enfrentarse a una entrevista en televisión, pero también a un podcast, un streaming, una rueda de prensa híbrida o un clip viral en TikTok. Cada formato exige una narrativa distinta”, explica.
Por eso, Taller Arena incorpora ejercicios específicos de adaptación de mensaje según el escenario y el tipo de audiencia.
“El mismo vocero no puede hablar igual en todos los formatos. Hay líderes que funcionan excelente en una junta directiva, pero se bloquean frente a una cámara o en un live”, comenta.
El ejecutivo como activo reputacional
Para SmartPR, el crecimiento de la economía de creadores y el auge de los liderazgos visibles están redefiniendo el valor reputacional de los ejecutivos.
“Las personas conectan más con personas que con logos. Por eso los líderes hoy tienen un peso enorme en la construcción de confianza de las compañías”, asegura Motta.
Ese fenómeno, afirma, está llevando a las empresas a invertir más en posicionamiento ejecutivo, entrenamiento de voceros y construcción de marca personal para sus líderes.
“Un CEO preparado puede abrir conversaciones, generar confianza, explicar decisiones difíciles y fortalecer la reputación de toda la organización. Pero un vocero mal preparado puede generar exactamente el efecto contrario”, sostiene.
Un entrenamiento diseñado para escenarios de alta exposición
Taller Arena fue diseñado para ejecutivos, equipos directivos y organizaciones que necesitan fortalecer su exposición pública. El programa puede desarrollarse en formato individual, grupal o intensivo.
El equipo de entrenadores reúne perfiles de relaciones públicas, periodismo, storytelling y comunicación estratégica.
Para Motta, uno de los mayores diferenciales del modelo es que el entrenamiento se construye desde la realidad de cada organización.
“No existe un libreto universal. Cada compañía enfrenta riesgos, audiencias y conversaciones distintas. Por eso trabajamos sobre escenarios reales que el ejecutivo probablemente sí va a vivir”, concluye.
En un entorno donde la reputación puede verse afectada en cuestión de minutos y donde los líderes son observados constantemente por empleados, clientes y redes sociales, la comunicación dejó de ser únicamente una función del área de PR para convertirse en una competencia crítica del liderazgo corporativo.