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Madres empresarias lideran la cartera más sana del microcrédito
Miles de madres empresarias en Colombia sostienen negocios propios y registran uno de los menores índices de mora del microcrédito.
Sábado, Mayo 9, 2026
Mientras el comercio colombiano proyecta un crecimiento de 20% en ventas durante mayo por el Día de la Madre, miles de mujeres en Colombia están moviendo la economía lejos de vitrinas y campañas comerciales. Son madres cabeza de hogar que construyeron empresa propia, generan empleo y, además, presentan algunos de los mejores indicadores financieros dentro del sistema de microcrédito del país.
Datos de Interactuar muestran que 4.679 madres cabeza de hogar vinculadas a la entidad mantienen una cartera activa superior a los $41.164 millones, con un ticket promedio de $9,3 millones por crédito y un índice de cartera vencida de apenas 3,62 %, uno de los más bajos del segmento microfinanciero en Colombia.
El dato toma relevancia en un país donde el 40,7% de los hogares está liderado por mujeres, según cifras del DANE, y donde gran parte de ellas continúa enfrentando barreras de acceso al sistema financiero formal por falta de historial crediticio, garantías o respaldo económico.
Las mujeres están liderando el microcrédito en Colombia
El comportamiento financiero de las mujeres dentro del sector microfinanciero empieza a desmontar varios prejuicios históricos sobre el acceso al crédito en poblaciones vulnerables. Según cifras citadas por Interactuar, en 2025 el sector microfinanciero colombiano desembolsó $17,8 billones, con un crecimiento real anual de 16,7 %, el más alto desde 2022. Además, el 51,5 % de los clientes fueron mujeres.
A eso se suma otro indicador relevante: solo durante 2025 se crearon más de 106.000 empresas lideradas por mujeres en Colombia, generando cerca de 942.000 empleos directos, según datos publicados por Infobae Colombia y retomados en el análisis de Interactuar.
Para la entidad, detrás de esos números hay una transformación económica silenciosa que ocurre principalmente en barrios, comunas y pequeños negocios familiares.
“En Interactuar creemos en el poder de las mujeres como agentes de transformación. Por eso, nuestra apuesta por acompañarlas no es solo una decisión estratégica, es una convicción: cuando una mujer fortalece su negocio, transforma su vida, la de su familia y la de su entorno”, afirmó Lina Montoya, directora ejecutiva de Interactuar.
De vender en una bolsa plástica a generar 21 empleos
Las cifras del microcrédito empiezan a tomar dimensión cuando se aterrizan en historias concretas. Una de ellas es la de Rocío Agudelo, emprendedora antioqueña que en 2012 comenzó vendiendo cremas artesanales cargando doce unidades en una bolsa plástica hasta la casa de su mamá.
Lo que inició como un pequeño negocio informal terminó convirtiéndose en Delicrem+, una empresa con 12 años de operación, 21 empleos directos y una producción diaria de 5.000 cremas distribuidas en varios municipios de Antioquia. El punto de inflexión llegó cuando accedió a su primer microcrédito para comprar un congelador y ampliar su capacidad de producción.
En 2024, la empresa inauguró una nueva planta de producción tras obtener el registro INVIMA, uno de los hitos más relevantes dentro de su proceso de formalización.
“Yo le agradezco mucho a Interactuar por todo el acompañamiento que me ha dado”, aseguró Rocío Agudelo, quien enfatiza que el modelo no se basó en subsidios, sino en acceso a crédito, formación y acompañamiento empresarial.
Empresas creadas por madres están generando empleo formal
Otra de las historias destacadas es la de Gloria Elena Tabares, quien obtuvo su primer microcrédito en 2015 mientras vivía en un apartamento arrendado en el barrio Popular 1, en Medellín.
Junto a su esposo e hijo comenzó elaborando productos como palitos, panzerotis y practimasas desde su vivienda. Hoy su empresa, Margaripalos, genera 17 empleos formales, la mayoría ocupados por madres cabeza de hogar del mismo sector donde nació el negocio.
“Interactuar fue el único lugar donde no nos vieron como un número, sino como una posibilidad. Interactuar me enseñó a liderar, a gerenciar”, afirmó Gloria Elena Tabares.
El microcrédito gana peso en la economía real
Las historias de Rocío y Gloria Elena reflejan un fenómeno que suele pasar desapercibido dentro de la discusión económica nacional: miles de microempresas lideradas por mujeres sostienen empleo, consumo y actividad productiva en sectores como alimentos, confección, belleza y servicios.
En fechas comerciales como el Día de la Madre, muchas de esas empresas participan activamente del crecimiento del comercio nacional. Pero su impacto va más allá de temporadas específicas. Operan todos los días del año, pagan créditos mensualmente y sostienen economías familiares completas desde escalas pequeñas, aunque financieramente estables.
El comportamiento de esta cartera también empieza a enviar señales relevantes para el sistema financiero colombiano. Las mujeres cabeza de hogar no solo están accediendo al crédito: están mostrando mejores niveles de disciplina financiera y sostenibilidad empresarial, un dato que podría cambiar la forma en que bancos, fintech y entidades microfinancieras diseñan productos para el segmento emprendedor femenino.
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