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Pago de cesantías en 2026: eficiencia y trazabilidad marcan el nuevo estándar
El pago de cesantías deja de ser un trámite operativo y se consolida en 2026 como un proceso estratégico de eficiencia, control y confianza laboral.
Lunes, Enero 19, 2026
El pago de cesantías se ha transformado en un punto crítico de la agenda corporativa en Colombia. En un entorno donde la eficiencia operativa, la trazabilidad y el cumplimiento normativo son cada vez más exigentes, esta obligación legal evoluciona hacia un indicador clave de la madurez en la gestión del talento y la solidez organizacional.
Actualmente, cerca de 12,6 millones de empleados formales en el país reciben esta prestación social, concebida como un respaldo financiero ante la terminación del contrato laboral y como un mecanismo para financiar educación o adquisición de vivienda. Su correcta gestión impacta directamente la relación entre empresas y colaboradores.
Pago de cesantías: cifras que reflejan su peso económico
De acuerdo con la Superintendencia Financiera de Colombia, durante 2025 los aportes realizados por los empleadores alcanzaron los $16,10 billones, superando los $13,91 billones registrados en 2024. Esta evolución evidencia el creciente peso de las cesantías dentro del sistema financiero y del empleo formal en el país.
Para las organizaciones, este volumen de recursos refuerza la necesidad de procesos confiables, auditables y oportunos, especialmente considerando que el 14 de febrero marca el plazo máximo para la consignación de las cesantías en los fondos correspondientes.
Cumplir con esta fecha no solo evita sanciones, sino que reduce riesgos operativos y fortalece la confianza de los trabajadores en la organización.
La tecnología como aliada del cumplimiento laboral
En este contexto, la tecnología se consolida como un habilitador clave. Las empresas cuentan hoy con soluciones especializadas que permiten gestionar la liquidación y el pago de cesantías de forma más ágil, precisa y segura.
Plataformas como SOI (Servicio Operativo de Información) facilitan la centralización de datos, la automatización de cálculos y la reducción de errores, permitiendo a las áreas administrativas operar con mayor control y visibilidad en cada etapa del proceso.
Este tipo de herramientas transforma un proceso tradicionalmente operativo en un flujo más estructurado, trazable y alineado con las exigencias regulatorias.
Eficiencia, control y confianza organizacional
Según Gustavo Vega Villamil, presidente de ACH Colombia, el reto para las empresas va más allá del cumplimiento formal.
“Más allá de consignar las cesantías, las organizaciones necesitan instrumentos que les permitan hacerlo a tiempo, de manera eficiente y transparente. En este escenario, la tecnología se convierte en un facilitador estratégico para gestionar estos procesos con mayor seguridad”, señaló.
La adopción de soluciones tecnológicas no solo optimiza tiempos y reduce la carga operativa, sino que aporta claridad, planificación anticipada y control, elementos clave para una gestión laboral responsable.
Una señal de cultura y compromiso con las personas
Más allá de la obligación legal, el pago de cesantías se convierte en una oportunidad para reforzar la cultura organizacional. Cumplir a tiempo y con precisión envía un mensaje claro de compromiso con las personas, especialmente en escenarios de incertidumbre económica.
La gestión eficiente de este proceso contribuye a fortalecer la confianza, proyectar una imagen empresarial sólida y consolidar equipos más comprometidos. En este sentido, la tecnología deja de ser solo un soporte operativo y se convierte en un activo estratégico para la gestión del talento.