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Panamá movilizó B/.113,6 millones mediante residencia por inversión
Panamá emitió 268 certificados de residencia para inversionistas en un año, respaldados por B/.113,6 millones; el 87,3% llegó a inmuebles en el país.
Sábado, Septiembre 19, 2026
Panamá emitió 268 certificados de residencia permanente para inversionistas calificados entre julio de 2025 y junio de 2026, respaldados por inversiones de B/.113,6 millones —equivalentes a US$113,6 millones—. Los bienes raíces concentraron el 87,3 % de las aprobaciones.
La cifra representa 75 certificados más y B/.23,4 millones adicionales frente al periodo anterior, cuando se aprobaron 193 solicitudes asociadas con más de B/.90,1 millones, de acuerdo con información del Ministerio de Comercio e Industrias recogida por Panama Banking News.
El crecimiento del programa coincide con un mayor interés por activos inmobiliarios fuera de Ciudad de Panamá. Para los compradores colombianos, destinos como Boquete, en la provincia de Chiriquí, aparecen como una alternativa ligada a la diversificación en dólares y a la posibilidad de contar con una segunda residencia.
La decisión, sin embargo, exige separar tres componentes: la compra del activo, el trámite migratorio y la rentabilidad esperada. Una propiedad puede cumplir los requisitos de inversión sin garantizar valorización, liquidez o ingresos por arrendamiento.
Panamá lidera un índice regional de residencia por inversión
El estudio Investment Migration Programs in Latin America, elaborado por Global Citizen Solutions, asignó a Panamá 84,4 puntos y lo ubicó por encima de Paraguay, con 80,1, y República Dominicana, con 77,7.
La medición comparó 11 programas activos de residencia por inversión a partir de cuatro variables: velocidad de procesamiento, atractivo fiscal, flexibilidad de los activos admitidos y libertad de permanencia.
El programa panameño permite solicitar residencia permanente mediante diferentes modalidades. Estas incluyen bienes raíces desde US$300.000, valores listados desde US$500.000 y depósitos bancarios desde US$750.000, además de inversiones forestales bajo condiciones específicas.
El Ministerio de Comercio e Industrias de Panamá señala que el mecanismo permite acceder de forma directa a la residencia permanente, sujeto al cumplimiento de sus requisitos. La aprobación migratoria no reemplaza la revisión legal, tributaria y financiera de cada operación.
El sector inmobiliario domina las solicitudes
De los certificados expedidos en el periodo analizado, 87,3 % estuvo relacionado con inversiones inmobiliarias. Los depósitos a plazo fijo representaron 7,5 % y las inversiones en valores, 5,2 %.
La distribución muestra que la vivienda continúa siendo la vía más utilizada para vincular inversión y residencia. También expone un riesgo: concentrar una parte importante del patrimonio en un activo de baja liquidez y sujeto a costos de mantenimiento, impuestos, administración y comercialización.
Para un comprador colombiano, el análisis debe incluir el origen de los recursos, los efectos tributarios en ambos países, la titularidad del inmueble y los costos de salida. El programa migratorio es apenas una variable dentro de esa evaluación.
Boquete compite con Ciudad de Panamá
El mercado inmobiliario presenta diferencias amplias entre la capital y otras zonas. En sectores residenciales de Ciudad de Panamá, los precios de oferta superan los US$2.000 por metro cuadrado y pueden ubicarse entre US$3.000 y US$4.300 en áreas de mayor valorización, según cifras recopiladas por Global Property Guide.
Boquete compite con una propuesta distinta: menor densidad urbana, clima de montaña, naturaleza y una comunidad internacional formada durante las últimas dos décadas. La zona ha atraído residentes de Estados Unidos y Canadá, nacionalidades que también figuran entre las interesadas en los programas de residencia por inversión.
La diferencia de precios frente a la capital puede reducir el monto de entrada para una segunda vivienda, pero no basta para determinar el desempeño de la inversión. La ocupación, la demanda de alquiler, el desarrollo de infraestructura y la facilidad de reventa cambian entre proyectos y ubicaciones.
La segunda residencia suma servicios y experiencias
Parte de la oferta inmobiliaria de Boquete combina vivienda con golf, gastronomía, bienestar y actividades de naturaleza. Este modelo busca atraer compradores que no evalúan la propiedad únicamente como fuente de renta, sino como un activo de uso personal o familiar.
Lucero Homes es uno de los proyectos que opera bajo esa lógica. El desarrollo reporta más de 20 años de operación, 700 acres contiguos, zonificación para 450 viviendas y un campo de golf de 18 hoyos situado a 3.601 pies sobre el nivel del mar.
También proyecta ampliar sus cafetales y árboles frutales, e incorporar un hotel de marca internacional y un complejo de salud y bienestar. La ejecución y los plazos de estas expansiones deberán ser verificados por cada comprador como parte de su debida diligencia.
“Boquete podría ser la siguiente versión, más tranquila y refinada, para quienes buscan naturaleza sin aislamiento, autenticidad sin inestabilidad, golf sin Palm Beach y algunos de los mejores restaurantes fuera de Ciudad de Panamá sin el bullicio ni las multitudes”, señaló Sandeep Lal, CEO y desarrollador de Lucero Homes.
Cinco variables antes de invertir
Los datos permiten identificar cinco factores que explican el interés por Panamá: un programa regionalmente competitivo de residencia por inversión; el crecimiento reciente de las aprobaciones; la dolarización de la economía; precios inmobiliarios diferenciados fuera de la capital; y una oferta de segunda vivienda asociada con servicios y calidad de vida.
Ninguno de estos elementos elimina los riesgos propios de una inversión internacional. Antes de comprar, resulta necesario revisar la situación jurídica del inmueble, los permisos del proyecto, el tratamiento tributario en Colombia y Panamá, las restricciones de uso, los gastos recurrentes y la liquidez del mercado secundario.
Para los inversionistas colombianos, Panamá ofrece proximidad y exposición a activos denominados en dólares. El resultado financiero dependerá menos del beneficio migratorio que de la selección del proyecto, el precio de entrada y la capacidad real de vender o generar ingresos con la propiedad.