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Pico respiratorio reabre urgencia de vacunar a niños
El pico respiratorio y el alza de la tos ferina reactivaron el llamado a reforzar la vacunación infantil en Colombia y sus coberturas hoy ya.
Miércoles, Abril 22, 2026
Colombia entra a la Semana de Vacunación de las Américas con un nuevo pico respiratorio, más presión sobre las UCI y un repunte de enfermedades prevenibles como la tos ferina, una combinación que volvió a poner la inmunización infantil en el centro de la discusión sanitaria. En Bogotá, con corte al 28 de marzo, se reportaron 359.315 atenciones por infección respiratoria aguda y un aumento cercano al 15,5 % en la demanda de UCI, según la red pública distrital.
La alerta no se concentra solo en el volumen de virus circulando, sino en qué tan protegida está la población más vulnerable. El llamado de especialistas y organizaciones de salud es revisar carnés, recuperar esquemas atrasados y priorizar a niños menores de 5 años, lactantes, gestantes y adultos mayores.
Bogotá muestra el tamaño de la presión asistencial
El comportamiento del pico respiratorio en la capital ilustra la magnitud del problema. La Subred Sur reportó que la ciudad enfrenta una alta ocupación hospitalaria, con 86,9 % en UCI de adultos y 85,9 % en UCI pediátrica, en un contexto marcado por circulación simultánea de influenza, virus sincitial respiratorio y otros virus estacionales.
En menores de un año, el virus sincitial respiratorio sigue siendo una de las amenazas más serias. La OMS recordó en 2025 que este virus causa cada año cerca de 100.000 muertes y 3,6 millones de hospitalizaciones en menores de cinco años en el mundo, y recomendó proteger a los lactantes mediante vacunación materna y anticuerpos monoclonales para recién nacidos.
En Colombia, el comunicado destaca que Bogotá ya avanzó con una estrategia combinada que permitió vacunar a más de 21.000 gestantes e inmunizar a más de 1.200 recién nacidos de alto riesgo entre noviembre de 2025 y febrero de 2026.
La tos ferina volvió a encender alarmas
El otro frente crítico es la tos ferina, una enfermedad respiratoria altamente contagiosa que puede ser letal en bebés lactantes. La OPS reportó que los casos en las Américas pasaron de 11.202 en 2023 a 66.184 en 2024, un salto de 490 % que obligó a reforzar la vigilancia regional.
En Colombia, el panorama también cambió con rapidez. El material base recuerda que el país pasó de 399 casos en 2019 a más de 1.100 en 2025, según el Instituto Nacional de Salud.
Iván Felipe Gutiérrez, pediatra infectólogo y miembro de la Sociedad Colombiana de Pediatría, sostuvo que “replicar el enfoque que viene aplicando Bogotá en todo el país permitiría cerrar brechas en acceso, anticiparse a los picos respiratorios y reducir hospitalizaciones y muertes en la población más vulnerable”.
A su vez, Herberth Maldonado, presidente del Consejo Nacional de Práctica de Inmunizaciones de Guatemala, advirtió que “estamos en un momento clave para evitar que la tos ferina siga afectando a los lactantes menores de un año, así como contrarrestar el riesgo de otras enfermedades a través de asegurar esquemas de vacunación completos en niños menores de 5 años”.
El riesgo no es solo el virus, también la cobertura incompleta
La preocupación de fondo está en los vacíos de protección. La OPS informó que en las Américas 1,465 millones de niños no recibieron en 2024 la vacuna DPT, clave para prevenir difteria, tos ferina y tétanos.
Ese dato cambia el eje del debate: no basta con mirar qué virus circulan, también hay que mirar cuántos niños llegan a esas temporadas sin defensas completas. En esa brecha se explica buena parte del riesgo sanitario actual.
La evidencia global respalda esa urgencia. La OMS estima que la vacunación evita entre 3,5 y 5 millones de muertes al año, y que en los últimos 50 años ha salvado al menos 154 millones de vidas.
Vacunar no es solo prevenir, también aliviar al sistema
El llamado de los expertos no tiene solo un sentido clínico. En pleno pico respiratorio, reforzar coberturas también es una forma de reducir presión sobre hospitales, evitar complicaciones graves y contener costos del sistema de salud. El propio comunicado subraya que herramientas como las vacunas combinadas pueden facilitar esquemas y disminuir barreras logísticas para las familias.
Cuando se acumulan virus respiratorios, lluvias y esquemas incompletos, la vacunación deja de ser una recomendación de rutina y se convierte en una decisión de oportunidad sanitaria.