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Riesgo electoral ya preocupa al 82% de los CEO en Colombia
El 82% de los CEO considera que las elecciones de 2026 representan el mayor riesgo político para las empresas en Colombia.
Miércoles, Junio 10, 2026
El riesgo electoral 2026 dejó de ser una preocupación exclusiva de las áreas de asuntos públicos para convertirse en una variable estratégica dentro de las compañías colombianas. Así lo concluye la segunda medición del estudio PA Insights 2026 de FTI Consulting, según el cual el 82% de los CEO considera que las elecciones del próximo año representan el ciclo más riesgoso que han enfrentado, aunque apenas el 40% de las organizaciones cuenta con protocolos específicos para gestionarlo.
La investigación, basada en entrevistas a 50 directivos de asuntos públicos y 44 presidentes de compañías, evidencia una creciente preocupación empresarial frente al impacto que el entorno político puede tener sobre la regulación, la reputación corporativa y las condiciones de operación de los negocios.
Las empresas ven el riesgo, pero no están listas para enfrentarlo
Uno de los principales hallazgos del estudio es la distancia entre la percepción del riesgo y la capacidad real de respuesta.
Aunque ocho de cada diez CEO consideran que el escenario electoral de 2026 será especialmente complejo, solo el 48% de las compañías tiene una matriz de riesgos actualizada y apenas cuatro de cada diez cuentan con un protocolo de crisis diseñado para este periodo.
Para Jorge Del Castillo, Managing Director de FTI Consulting, esta brecha representa la principal vulnerabilidad del sector privado.
"El sector privado colombiano entra al ciclo electoral más alerta que nunca, pero con una capacidad operativa de respuesta que aún no está a la altura de los cambios que percibe", afirmó.
El ejecutivo agregó que "la brecha entre la consciencia del riesgo y la arquitectura de respuesta es la vulnerabilidad más crítica que identificamos en esta medición".
Los asuntos públicos se convierten en un factor de resiliencia
El informe identifica un elemento diferenciador entre las empresas que se sienten preparadas y aquellas que no.
El 53% de los CEO que cuentan con áreas especializadas de asuntos públicos afirma estar preparado para gestionar riesgos políticos, frente al 30% de quienes operan sin esa estructura. Más aún, el 60% de los líderes empresariales que no tienen equipos especializados reconoce no estar preparado para enfrentar los desafíos del ciclo electoral.
Según el estudio, estas áreas han dejado de ser una función complementaria para convertirse en un habilitador directo de los objetivos de negocio y de la capacidad de adaptación de las organizaciones frente a escenarios de incertidumbre.
El CEO entra al debate público
Otro cambio relevante identificado por la investigación es la transformación del papel de los máximos ejecutivos.
El 63% de los CEO considera que debe tener una participación activa en los grandes debates de política pública, una cifra que aumenta al 88% entre las compañías con mayor exposición al riesgo electoral.
El hallazgo sugiere una evolución en la manera como el sector privado entiende su relación con el entorno institucional. El estudio concluye que el silencio corporativo ya no necesariamente es visto como una estrategia de protección, sino como una limitación para influir en discusiones que terminan afectando la operación de las empresas.
La reputación sectorial emerge como una amenaza creciente
La investigación también advierte sobre un fenómeno que trasciende a las compañías individuales.
Aunque el 74% de las organizaciones no ha sido mencionado directamente en columnas de opinión o debates públicos, entre el 34% y el 43% de los directivos considera que el ambiente electoral está deteriorando la imagen de sus sectores económicos. En industrias con alta exposición pública, la percepción alcanza el 71%.
Para FTI Consulting, esta situación evidencia que la reputación sectorial se ha convertido en un activo colectivo que ninguna empresa puede proteger por sí sola, aumentando la importancia de las estrategias conjuntas y las narrativas compartidas.
La nueva influencia empresarial ya no pasa por el lobby tradicional
El estudio muestra además un cambio en la manera como las empresas buscan incidir en la discusión pública.
Actualmente, el 74% de los directivos de asuntos públicos participa en comités para elaborar documentos técnicos con vocación programática, reflejando una migración desde el cabildeo tradicional hacia modelos de influencia sustentados en evidencia y construcción técnica de políticas públicas.
La tendencia refleja una búsqueda de legitimidad institucional en un entorno donde las compañías enfrentan mayores niveles de escrutinio social, político y mediático.
Un desafío que trasciende las elecciones
Las conclusiones de PA Insights 2026 apuntan a un cambio estructural en la relación entre el sector privado y la política. El entorno electoral dejó de ser un evento coyuntural para convertirse en un factor permanente dentro de la planeación corporativa.
La discusión para las empresas ya no se limita a anticipar quién llegará al poder en 2026. El desafío consiste en construir capacidades permanentes de análisis, relacionamiento y gestión reputacional que permitan operar en escenarios cada vez más volátiles, independientemente del resultado electoral.