Negocios
Vehículos de carga crecen 89,7% y reactivan el mercado de usados
Los vehículos de carga crecieron 89,7% en Colombia durante el primer semestre de 2026 y reactivaron la demanda por camiones y maquinaria usada en el país.
Lunes, Septiembre 7, 2026
Los vehículos de carga en Colombia registraron 9.641 matrículas nuevas durante el primer semestre de 2026, un crecimiento de 89,7% frente al mismo periodo de 2025, mientras el mayor movimiento de mercancías y la recuperación de las obras civiles están elevando también la necesidad de capacidad operativa en transporte e infraestructura.
La dinámica no se está reflejando únicamente en la compra de activos nuevos. Los registros de Superbid muestran un mayor movimiento en camiones usados y una competencia creciente por maquinaria disponible, señal de que el mercado secundario empieza a convertirse en una alternativa para empresas y personas que necesitan ampliar capacidad sin asumir necesariamente la adquisición de equipos nuevos.
Vehículos de carga en Colombia duplican prácticamente sus matrículas
El crecimiento está concentrado especialmente en los camiones de hasta 10,5 toneladas, cuyas matrículas aumentaron 118,8% y representaron cerca de 57% del segmento durante el primer semestre.
La mayor demanda coincide con un incremento en la actividad logística. En mayo se movilizaron 14,4 millones de toneladas por carretera, 11,25% más que en el mismo mes de 2025, según cifras del Ministerio de Transporte.
A esto se suma la recuperación de la infraestructura. La producción de obras civiles aumentó 17,1% durante el segundo trimestre de 2026, con crecimientos de 18,7% en carreteras, vías férreas, puentes y túneles, y de 43% en puertos, canales, presas y otras obras hidráulicas.
Los tres indicadores apuntan en la misma dirección: la economía está necesitando nuevamente más activos para mover mercancías y ejecutar proyectos.
El mercado de camiones usados también gana actividad
En las operaciones registradas por Superbid entre enero y el 16 de julio, el número de camiones únicos ofrecidos aumentó 7,2% frente al mismo periodo de 2025.
Las ofertas crecieron 22,7% y las unidades vendidas o aprobadas avanzaron 37,5%. Al mismo tiempo, la proporción de vehículos vendidos frente a los ofrecidos pasó de 23,2% a 29,7%, mientras el valor adjudicado aumentó de $1.280 millones a $1.413 millones.
“La renovación de capacidad no necesariamente significa reemplazar todo por activos nuevos. Cuando un vehículo o una máquina todavía tiene capacidad productiva, encontrarle un nuevo operador permite que la inversión realizada siga generando valor”, explicó Helena Balcázar, gerente general de Superbid Colombia.
Los camiones eléctricos empiezan a aparecer en el mercado secundario
La composición de la oferta muestra también cambios en las tecnologías disponibles. Durante 2026, 47,3% de los camiones ofrecidos correspondió a vehículos medianos, 28,4% a livianos y 24,3% a eléctricos. Entre las referencias aparecen Stärk E-Cargo 4.0T, Hino Dutro Pro Euro IV, Chevrolet NHR doble cabina, Foton FHR Euro IV y Hyundai HD-78.
El crecimiento más fuerte se produjo precisamente en eléctricos: las ofertas aumentaron 324%, mientras los camiones livianos avanzaron 205%, aunque la compañía advierte que la comparación parte de una base reducida y depende de los cambios en el inventario disponible.
El mercado nuevo continúa, sin embargo, ampliamente dominado por el diésel: 97,7% de los vehículos de carga matriculados durante el primer semestre utilizó este combustible.
Personas naturales concentran el 74,2% de los compradores
El mercado secundario tampoco está restringido a grandes compañías. De las operaciones de camiones analizadas durante 2026, 74,2% de los compradores fueron personas naturales y 25,8% personas jurídicas. Bogotá concentró 45,5% de las compras, seguida por Valle del Cauca con 18,2%, Antioquia con 13,6% y Cundinamarca con 9,1%.
En las 22 ventas y operaciones condicionales aprobadas durante el periodo, el precio promedio fue de aproximadamente $64,2 millones por camión, con valores entre $33,7 millones y $96,4 millones.
Los eléctricos registraron un promedio de $40,9 millones; los livianos, $82 millones; y los medianos, $75,1 millones. Las cifras varían según modelo, año, tecnología, capacidad y condiciones particulares de cada vehículo.
Menos maquinaria disponible eleva la competencia por equipos
La recuperación de las obras civiles también está teniendo efectos sobre el mercado de maquinaria pesada. Entre enero y julio de 2026, Superbid registró 123 lotes de maquinaria pesada e industrial ofrecidos, frente a 411 durante el mismo periodo del año anterior, una reducción de 70,1%. Sin embargo, el promedio de ofertas por lote aumentó 13,1%, al pasar de 22,2 a 25,1.
La menor disponibilidad coincide con una mayor demanda potencial de equipos para excavación, compactación, pavimentación, movimiento de tierras y transporte de materiales.
Para septiembre, la compañía proyecta un inventario superior a 300 activos, con un valor comercial estimado entre $13.000 millones y $14.000 millones, incluyendo vehículos, maquinaria amarilla y equipos utilizados en diferentes actividades productivas.
Los activos usados ganan una segunda vida productiva
El comportamiento del mercado secundario introduce una lectura de eficiencia de capital. En una muestra histórica de 73 ventas de maquinaria amarilla, la mediana del precio de cierre se ubicó 51,9% por debajo del valor comercial o de referencia, mientras el cálculo ponderado fue de 53,3%. La empresa aclara que estas diferencias no representan un descuento generalizado y dependen de las condiciones de cada activo y de la dinámica de cada subasta.
La oportunidad está en reutilizar activos que todavía conservan capacidad productiva.
“Estamos viendo que un activo productivo puede tener varios capítulos. Puede terminar su ciclo en una empresa y comenzar otro en un proyecto diferente, incluso en otra región”, señaló Helena Balcázar.
El crecimiento de los vehículos de carga en Colombia, el aumento de las toneladas movilizadas y la recuperación de las obras civiles están generando nuevamente demanda por capacidad operativa. En ese escenario, el mercado secundario deja de ser únicamente una alternativa de menor precio y empieza a convertirse en una herramienta para ampliar flotas, reutilizar activos y optimizar el capital destinado a infraestructura y transporte.