Innovación
VIK-SHA: Tecnología colombiana recrea agua de manantial
VIK-SHA, tecnología colombiana patentada en EE. UU., recrea agua de manantial sin extraerla de fuentes naturales y apunta al mercado global.
Viernes, Abril 24, 2026
Colombia presentó VIK-SHA, una tecnología capaz de recrear agua con características de manantial sin extraerla de fuentes naturales, un desarrollo patentado internacionalmente que busca abrir una alternativa científica frente a la presión creciente sobre los ecosistemas hídricos.
La innovación fue liderada por Tatiana León, ingeniera de petróleos colombiana, quien investigó durante años cómo replicar procesos físicos asociados al origen del agua de manantial. A diferencia de sistemas tradicionales de purificación, VIK-SHA no se limita a limpiar el agua: busca reproducir condiciones físicas y estructurales mediante un proceso controlado y medible.
Una tecnología que cambia la lógica de extracción
Durante décadas, obtener agua de manantial implicó extraerla directamente de la naturaleza. VIK-SHA plantea otro camino: recrear características similares sin intervenir esos ecosistemas.
Tatiana León explicó el cambio de paradigma: “Durante mucho tiempo creímos que la única forma de acceder a agua de alta calidad era extrayéndola. Hoy sabemos que también es posible recrearla sin afectar su origen”.
La tecnología funciona a partir de seis procesos físicos integrados: filtración avanzada, mineralización de precisión, electrólisis, vórtices de cavitación, magnetización y estructuración molecular. Estos componentes actúan de forma sincronizada para lograr una configuración comparable a la de un manantial natural.
Patentes y apuesta deep tech
El desarrollo cuenta con patentes internacionales, incluido respaldo en Estados Unidos, lo que posiciona a la compañía detrás de la tecnología dentro del campo de soluciones de base científica o deep tech.
El proyecto pertenece a Best Planet Company, empresa colombiana dedicada a tecnología del bienestar, creadora de Ügua y propietaria de VIK-SHA. La compañía enfoca su visión en salud y sostenibilidad a partir de hidrógeno y nanotecnología.
Sostenibilidad como eje del negocio
Tatiana sostiene que el propósito de la tecnología no es sustituir la naturaleza, sino reducir la presión sobre ella. “Este desarrollo no busca reemplazar la naturaleza, sino aprender de ella y protegerla”, afirmó.
La investigadora añadió que “la tecnología nos permite avanzar hacia modelos donde la sostenibilidad no depende de extraer más, sino de hacerlo mejor”.
La propuesta aparece en un momento en que el acceso, la calidad y el uso responsable del agua se han convertido en temas estratégicos para gobiernos, consumidores e industrias. Si logra escalarse, VIK-SHA podría abrir aplicaciones en mercados donde la disponibilidad hídrica y la protección de fuentes naturales ya son variables críticas.
VIK-SHA pone sobre la mesa una discusión relevante para Colombia: la posibilidad de exportar ciencia aplicada en un sector tan sensible como el agua. Su verdadero potencial no estará solo en la promesa de recrear características de manantial, sino en demostrar trazabilidad, validación y capacidad de escala. Si lo logra, el país no solo presentará una innovación tecnológica; podría participar en una nueva conversación global sobre cómo producir bienestar sin seguir presionando los recursos naturales.