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Asobancaria y Colombia Fintech rechazan aumento del ICA en Bogotá

Asobancaria y Colombia Fintech rechazaron subir del 14 al 21 por mil el ICA a las actividades financieras en Bogotá y pidieron retirar esta propuesta.
Martes, Septiembre 8, 2026

Asobancaria y Colombia Fintech rechazaron la propuesta de elevar del 14 al 21 por mil la tarifa del ICA para las actividades financieras en Bogotá, incluida en el Proyecto de Acuerdo 724 de 2026, y solicitaron mantener la tarifa vigente.

El incremento representaría un aumento del 50% en la tarifa aplicada al sector y, según los dos gremios, podría terminar elevando los costos asociados a la originación de crédito y a otros productos financieros en la capital.

La discusión trasciende el impacto tributario directo sobre bancos y fintech. Asobancaria y Colombia Fintech advierten que una mayor carga puede restringir el acceso a financiación de hogares, empresas y emprendedores, especialmente si parte del mayor costo termina trasladándose a los usuarios.

Aumento del ICA en Bogotá podría afectar el costo del crédito

El punto central del cuestionamiento de los gremios está en el efecto que podría tener la medida sobre una actividad sensible al costo operativo: prestar dinero.

De acuerdo con el comunicado, el incremento del ICA podría encarecer la originación de crédito y los productos financieros, agregando presión sobre el costo de financiarse para personas y compañías.

El planteamiento también pone sobre la mesa una discusión de competitividad tributaria entre ciudades. Si operar desde Bogotá resulta más costoso frente a otros municipios, los gremios consideran que algunas entidades financieras y empresas fintech podrían evaluar dónde ubicar nuevas operaciones e inversiones.

Bancos y fintech advierten riesgos para inversión y empleo

Asobancaria y Colombia Fintech sostienen que el cambio tributario también podría incentivar el traslado de operaciones y nuevas inversiones hacia otros municipios, una decisión que tendría efectos potenciales sobre el empleo y la actividad económica de Bogotá.

La advertencia es especialmente relevante para una ciudad que concentra buena parte de la actividad corporativa y financiera del país. Para los gremios, elevar los costos de operar en la capital mientras Bogotá busca atraer inversión puede generar una señal contradictoria para las empresas que evalúan dónde instalar o ampliar sus operaciones.

El comunicado incluso plantea un efecto de mediano plazo sobre los ingresos públicos: una menor actividad económica o el desplazamiento de operaciones podría erosionar la propia base tributaria de Bogotá y afectar su posición como principal centro financiero del país.

El debate sobre el aumento del ICA en Bogotá tendrá ahora que medir dos objetivos que pueden entrar en tensión: aumentar el recaudo de la ciudad y preservar su competitividad como centro financiero. El impacto final no dependerá únicamente de cuánto recaude la nueva tarifa, sino de si ese ingreso adicional compensa un eventual encarecimiento del crédito, una menor inversión o el traslado de actividad empresarial hacia otras jurisdicciones.