Negocios

BPO colombiano llega a 2026 con empleo récord, pero bajo presión

El BPO colombiano aporta 3,3% al PIB y 790.000 empleos, pero en 2026 deberá sostener la confianza global en un entorno más competitivo.
Miércoles, Enero 14, 2026

El sector de Business Process Outsourcing (BPO) en Colombia inicia 2026 como uno de los motores más relevantes del empleo formal y las exportaciones de servicios. Con una contribución del 3,3% al PIB, cerca de 790.000 empleos formales y exportaciones superiores a USD 1.300 millones, la industria se consolidó como un activo estructural de la economía nacional.

Sin embargo, el próximo año marcará un punto de inflexión estratégico: crecer ya no será suficiente. El reto central será sostener la confianza internacional en un entorno global más exigente, competitivo y sensible a riesgos institucionales y de costos.

Colombia, entre los destinos offshore más confiables

El más reciente Offshore CX Confidence Index 2025 ubica a Colombia en el cuarto lugar del ranking global, con una calificación de 84,2%, por detrás de India, Polonia y República Dominicana, y por encima de mercados tradicionales como Filipinas, México y Sudáfrica.

Este posicionamiento refleja un equilibrio entre fortalezas estructurales —talento humano, experiencia en servicio e infraestructura— y alertas latentes, especialmente en estabilidad institucional y percepción de riesgo, variables que incidirán directamente en las decisiones de inversión hacia 2026.

“La confianza se convirtió en el principal activo del BPO a nivel global”, afirmó Ana Karina Quessep, presidenta ejecutiva de la Asociación Colombiana de BPO (BPrO).

Costos laborales y competitividad: una tensión creciente

Uno de los factores que más presión introduce al sector es el incremento del salario mínimo, que eleva los costos operativos y reduce el margen competitivo del BPO colombiano frente a otros destinos offshore.

Desde la visión del gremio, el desafío no es menor: absorber mayores costos sin afectar el empleo formal ni la llegada de nuevas operaciones exigirá mejoras sustanciales en productividad, planeación estratégica y condiciones habilitantes para la inversión.

Para las empresas, 2026 implicará revisar modelos operativos y estructuras de costos, en un mercado donde la comparación entre países es permanente.

Talento humano: ventaja y vulnerabilidad

El BPO sigue siendo uno de los sectores más inclusivos del mercado laboral colombiano. Más del 60% de su fuerza laboral está compuesta por jóvenes y el 56% por mujeres, consolidándolo como un vehículo clave de formalización.

No obstante, la competencia regional por talento bilingüe, digital y analítico se intensifica. Países como República Dominicana avanzan en esquemas de formación acelerada, mientras Europa del Este y Asia fortalecen su oferta de perfiles especializados.

Para BPrO, elevar la productividad del talento será determinante para sostener competitividad sin sacrificar empleo ni calidad del servicio.

Inteligencia artificial: del despliegue a la gobernanza

La adopción tecnológica dejó de ser una barrera. Hoy, más del 76% de las empresas del sector ya utiliza inteligencia artificial en procesos de atención, automatización y analítica.

El reto hacia 2026 será otro: gobernar la IA. Esto implica:

  • Garantizar ciberseguridad y protección de datos

  • Mantener supervisión humana efectiva

  • Evitar que la automatización erosione la experiencia del cliente

“La tecnología es un habilitador, no un reemplazo del talento”, subrayó Ana Karina, destacando que la IA debe potenciar capacidades humanas y no sustituirlas de forma indiscriminada.

Descentralización: el nuevo mapa del BPO

Otro eje estratégico será la descentralización territorial. Aunque Bogotá concentra cerca del 50% del empleo BPO, ciudades como Medellín y Barranquilla han ganado participación de manera sostenida, y nuevos polos regionales comienzan a consolidarse como fuentes de talento y bilingüismo.

Este proceso no solo diversifica el riesgo operativo, sino que amplía la base de talento y reduce presión sobre los grandes centros urbanos, fortaleciendo la sostenibilidad del sector.

Crecer con calidad, no solo en volumen

El balance es claro: el BPO colombiano llega a 2026 con bases sólidas y reconocimiento internacional, pero el próximo año exigirá decisiones estratégicas en confianza institucional, talento, tecnología, productividad y sostenibilidad.

Para el sector, el desafío no será crecer más rápido, sino crecer con calidad y visión de largo plazo, en un mercado global donde la confianza ya no se promete: se demuestra.