Negocios
Cinco hábitos cotidianos que exponen la información de las empresas
El uso de IA pública, aplicaciones no autorizadas y permisos excesivos puede exponer información corporativa. ESS+ analizará estos riesgos en Bogotá.
Sábado, Agosto 1, 2026
La utilización de herramientas públicas de inteligencia artificial, aplicaciones personales y dispositivos sin controles corporativos está abriendo nuevas brechas de seguridad dentro de las empresas.
Estos riesgos serán parte de la agenda de la Feria Internacional de Seguridad ESS+, que se realizará del 26 al 28 de agosto en Corferias, Bogotá, con participación de proveedores y especialistas en ciberseguridad.
El documento de la feria identifica cinco prácticas cotidianas que pueden comprometer información empresarial:
- Ingresar datos sensibles en herramientas públicas de IA. Copiar contratos, bases financieras o código corporativo en asistentes externos puede sacar información del entorno controlado de la empresa.
- Compartir archivos sin eliminar sus metadatos. Documentos y fotografías pueden revelar nombres de usuarios, historiales de edición o coordenadas de ubicación.
- Utilizar aplicaciones y nubes personales. El denominado Shadow IT ocurre cuando los empleados comparten información laboral mediante servicios que no cuentan con autorización ni monitoreo corporativo.
- Aceptar permisos innecesarios en aplicaciones móviles. El acceso al micrófono, los contactos o el calendario puede aumentar la exposición de un dispositivo conectado a redes empresariales.
- Usar autenticación biométrica en plataformas no verificadas. El documento advierte sobre el riesgo de emplear los mismos mecanismos biométricos en servicios personales, pagos y accesos corporativos.
“En la feria ESS+ hablaremos de cómo los esquemas de ciberseguridad que ofrecen arquitecturas de confianza cero permiten a las empresas proteger sus redes incluso cuando el empleado comete estos cinco errores desde su dispositivo personal”, afirmó Patricia Acosta, directora de ESS+.
La advertencia central es que la seguridad corporativa ya no depende únicamente de contraseñas o infraestructura técnica. La mezcla entre dispositivos personales, aplicaciones externas y herramientas de IA obliga a las empresas a revisar sus políticas de acceso, clasificación de información y capacitación de empleados.