Actualidad
El factoring electrónico ya impacta hasta 18,5% del PIB en España y gana peso en América Latina
La factura electrónica como título valor se consolida como infraestructura económica y podría involucrar a más de 5 millones de empresas en 2026.
Miércoles, Febrero 18, 2026
En medio de una desaceleración global y una presión creciente sobre la liquidez empresarial, el factoring electrónico dejó de ser un instrumento financiero secundario para convertirse en una variable macroeconómica relevante en América Latina y España. La conversión de la factura electrónica en título valor negociable no solo optimiza el flujo de caja, sino que comienza a reflejarse directamente en el Producto Interno Bruto (PIB) de los países que han avanzado en su implementación regulatoria y tecnológica.
Lejos de ser una solución coyuntural, el factoring electrónico se posiciona como infraestructura económica, con efectos medibles en formalización, competitividad y trazabilidad financiera.
El peso del factoring electrónico en el PIB regional
La participación del factoring electrónico dentro del PIB muestra brechas significativas entre países, lo que evidencia distintos niveles de madurez institucional y digital.
En 2025, España lidera con una participación de 18,5% del PIB, consolidándose como referente europeo en digitalización tributaria e innovación financiera. En América Latina, Chile alcanza 16%, mientras Perú registra 4%, Colombia 3%, México 3% y Brasil 2,5%.
En el caso colombiano, el ecosistema cuenta con más de 1,4 millones de emisores y cerca de 31 millones de facturas electrónicas circulando diariamente, lo que configura una base estructural para escalar el modelo.
Óscar Mauricio Moreno, fundador y CEO de F&M_eBILL, explicó “El factoring electrónico ya está influyendo en cómo se expande y se mide el PIB. No es solo financiamiento empresarial: es actividad económica formal que se acelera, se registra y se integra al sistema productivo con trazabilidad digital.”
Factura electrónica como infraestructura económica
El crecimiento del factoring electrónico no responde únicamente a la necesidad de liquidez, sino a un conjunto de variables estratégicas que han redefinido su rol dentro de la economía formal.
La digitalización tributaria y financiera ha sido determinante. En Colombia, por ejemplo, la plataforma RADIAN estableció estándares de interoperabilidad y seguridad jurídica que fortalecen la confianza en la factura electrónica como activo negociable.
A esto se suma la formalización empresarial. Miles de PyMEs acceden por primera vez a financiamiento regulado, transparente y trazable, lo que reduce asimetrías y amplía la base productiva formal.
Moreno agregó “La diferencia entre los países líderes y los rezagados no es tecnológica, es estratégica. Donde la factura electrónica se trata como infraestructura económica, el crecimiento se vuelve más rápido, más transparente y más competitivo.”
Proyección hacia 2026: cinco millones de empresas
Las estimaciones sectoriales, basadas en la evolución regulatoria y la digitalización financiera en Colombia, Chile, Perú, México, Brasil y España, indican que más de 5 millones de empresas podrían adoptar la factura electrónica como título valor negociable hacia 2026.
Esta proyección no depende únicamente del avance tecnológico, sino de la consolidación de marcos regulatorios que integren la factura electrónica dentro de la arquitectura financiera nacional.
Moreno advirtió “Las economías que no integren el factoring electrónico a su arquitectura financiera perderán competitividad. No es una tendencia futura: es una brecha que ya se está abriendo en tiempo real.”
Más allá de la liquidez: impacto estructural
El factoring electrónico está modificando la forma en que se financia y se dinamiza el crecimiento económico. Cuando las facturas electrónicas se convierten en activos financieros negociables con trazabilidad digital, el efecto trasciende el flujo de caja empresarial y se refleja en mayor formalización, menor riesgo sistémico y mayor transparencia en la actividad productiva.
En economías donde la informalidad limita el acceso a crédito y distorsiona las estadísticas macroeconómicas, esta herramienta actúa como puente entre digitalización y crecimiento medible.
El caso F&M_eBILL en Colombia
En Colombia, F&M_eBILL gestionó en 2022 el primer endoso de factura electrónica y actualmente concentra el 36% de los endosos registrados en RADIAN, con un crecimiento anual del 25%.
Según Moreno “La facturación electrónica como título valor ha revolucionado el acceso al financiamiento para las PyMEs en LATAM y España. Con plataformas como RADIAN, hemos logrado transformar las facturas electrónicas en activos financieros negociables, facilitando liquidez con transparencia y seguridad.”