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Fintech aceleran el crédito y presionan el modelo bancario en Colombia
Los desembolsos fintech crecieron más de 35% en Colombia, frente al 7% de la banca, y amplían el espacio para el crédito privado y la titularización.
Domingo, Julio 26, 2026
Los desembolsos realizados por fintech en Colombia crecieron más de 35% durante el primer trimestre de 2026, frente al mismo periodo de 2025, mientras el crédito de la banca tradicional avanzó cerca del 7%.
La diferencia muestra una transformación en la manera como empresas y personas acceden a financiación. Los fondos de crédito privado, originadores especializados y plataformas digitales están ocupando espacios que la banca no atiende con la misma velocidad debido a sus exigencias regulatorias, políticas de riesgo y restricciones de balance.
El crecimiento abre nuevas fuentes de capital, pero también obliga a fortalecer la evaluación de los deudores, la calidad de la información y el seguimiento de las obligaciones. Un mercado alternativo más grande no puede significar estándares más débiles de transparencia y gestión del riesgo.
El crédito no bancario gana velocidad
Las plataformas digitales han reducido tiempos de solicitud, análisis y desembolso, permitiendo atender perfiles que históricamente han encontrado barreras dentro del sistema bancario.
Esta flexibilidad resulta especialmente relevante para pequeñas empresas, trabajadores independientes, jóvenes y consumidores con historiales crediticios limitados, pero con información transaccional suficiente para construir modelos alternativos de evaluación.
Según las cifras entregadas, Colombia cuenta con 286 empresas fintech, que aportan cerca de $11,1 billones a la economía. El crédito digital representa aproximadamente el 40% del sector y registra un margen neto superior al 36%.
La expansión también tiene un componente de inclusión. Cerca de 118.000 personas ingresan cada mes al crédito formal mediante plataformas digitales, en su mayoría jóvenes entre los 18 y los 28 años.
Además, dos de cada tres transacciones realizadas en el país ya pasan por canales virtuales, una dinámica que facilita la distribución y administración de productos financieros sin depender de oficinas físicas.
La financiación respaldada por activos reduce la dependencia del balance
Para Pronus, una de las estructuras con mayor potencial es la financiación asset-backed, en la que la operación se respalda con activos o flujos de caja identificables y medibles.
Este modelo permite analizar la calidad de las facturas, contratos, cartera, inventarios u otros activos vinculados con la transacción, en lugar de depender únicamente de los estados financieros generales de la empresa solicitante.
“Este modelo permite que el análisis crediticio no dependa únicamente del balance de una empresa, sino de la calidad de los activos que respaldan la operación”, señaló Camilo Zea, CEO de Pronus.
La estructura puede facilitar financiación para compañías que cuentan con ingresos futuros o activos de calidad, pero que no cumplen todos los requisitos exigidos por un crédito corporativo tradicional.
No obstante, el respaldo no elimina la posibilidad de incumplimiento. La efectividad del modelo depende de verificar la existencia, calidad, concentración, trazabilidad y capacidad de recuperación de los activos utilizados.
“La financiación basada en activos no elimina los riesgos, pero permite identificarlos, medirlos y distribuirlos de manera eficiente, brindando mayor confianza e instrumentos de protección a los inversionistas”, agregó Camilo Zea.
La titularización conecta las fintech con inversionistas
El crecimiento del crédito digital plantea una necesidad adicional: conseguir capital suficiente para continuar originando préstamos.
La titularización puede funcionar como puente entre las fintech y el mercado de capitales. El mecanismo agrupa activos o flujos, los transforma en títulos negociables y permite que inversionistas institucionales participen en su financiación.
Esta estructura libera recursos para que el originador otorgue nuevos créditos y distribuye el riesgo entre diferentes participantes del mercado.
También incorpora estándares formales de estructuración, seguimiento, revelación de información y administración de los activos. Esto resulta clave cuando el crédito deja de permanecer en el balance del originador y pasa a respaldar instrumentos adquiridos por terceros.
Para fondos de pensiones, aseguradoras y otros inversionistas, la titularización puede abrir acceso a nuevas clases de activos. A cambio, necesitan información suficiente para entender la calidad de la cartera, los niveles de mora, las garantías y los mecanismos de protección.
Crecer sin deteriorar la calidad del crédito
La velocidad de las fintech puede convertirse en ventaja competitiva, pero también en una fuente de riesgo cuando la presión por aumentar desembolsos reduce la calidad del análisis.
La expansión deberá estar acompañada por modelos de originación sólidos, monitoreo continuo, prevención del fraude, protección de datos y mecanismos efectivos de cobranza.
Los inversionistas también deberán evitar asumir que la tecnología reduce automáticamente el riesgo. Un proceso completamente digital puede ser más rápido y eficiente, pero la capacidad de pago del deudor y la calidad de los activos siguen siendo determinantes.
La disciplina resulta especialmente importante en periodos de tasas altas, menor crecimiento económico o deterioro del empleo, cuando los niveles de mora pueden aumentar rápidamente.
Un sistema financiero con más actores
El avance de las fintech no implica necesariamente el desplazamiento de los bancos. Ambos modelos pueden atender segmentos diferentes y participar conjuntamente en esquemas de financiación, compra de cartera, titularización y provisión de infraestructura.
Los bancos conservan ventajas en fondeo, escala, confianza y supervisión. Las fintech compiten con velocidad, especialización, tecnología y capacidad para utilizar fuentes alternativas de información.
“El avance de estos mecanismos profundizará el mercado financiero colombiano al ampliar las fuentes de financiación disponibles para empresas y hogares”, afirmó Camilo Zea, CEO de Pronus.
El ejecutivo destacó que la oportunidad está en integrar tecnología, capital privado y estructuras como la titularización para ampliar el crédito sin sacrificar la estabilidad del sistema.