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Gota a gota en Bogotá: el crédito formal empieza a cerrar el cerco
El gota a gota en Bogotá sigue afectando a miles de negocios. Una alianza entre el Distrito y Monet ya muestra resultados medibles con crédito formal.
Martes, Enero 20, 2026
El gota a gota en Bogotá continúa siendo uno de los principales riesgos financieros y de seguridad para pequeños comerciantes y trabajadores informales. Frente a este fenómeno, el Distrito avanza en una estrategia de crédito formal apoyada en una alianza público-privada con Monet, que empieza a mostrar resultados tras su primer año de implementación.
De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Económico, más de 22.800 personas se han inscrito en el programa, una cifra que evidencia la magnitud del problema y la demanda de financiamiento legal en los segmentos históricamente excluidos del sistema financiero.
Gota a gota en Bogotá: una respuesta desde la política pública
Desde la perspectiva del Distrito, el acceso a crédito formal se consolida como una herramienta para debilitar el crédito ilegal y fortalecer la economía popular.
“Este trabajo ha permitido cerrar el paso al crédito informal y abrir oportunidades reales para que los emprendedores crezcan con tranquilidad. Seguiremos fortaleciendo la estrategia para que más negocios en Bogotá accedan a capital seguro”, afirmó María del Pilar López, secretaria de Desarrollo Económico de Bogotá.
El enfoque busca no solo sustituir el financiamiento ilegal, sino también promover la formalización y la estabilidad financiera de unidades productivas que tradicionalmente han estado excluidas del sistema bancario.
El rol de Monet en la inclusión financiera
Como aliado tecnológico y operativo, Monet ha sido clave en la ejecución del programa. Según la fintech, durante el primer año de la estrategia se han otorgado más de 50.000 créditos a más de 6.000 micronegocios y comerciantes informales en la capital.
“Junto al equipo de la Alcaldía hemos desembolsado más de 4.000 millones de pesos a emprendedores y microempresarios que en su mayoría se encuentran en la informalidad. Hemos llegado a una población que estaba en manos de las cadenas de ‘goteros’”, explicó Miguel Londoño Gómez, gerente de Operaciones de Monet.
El directivo destacó además que esta intervención ha permitido generar más de 25.000 reportes positivos a centrales de riesgo, mejorando el historial financiero de personas previamente excluidas.
Un modelo inclusivo con enfoque social
El programa prioriza poblaciones con mayores barreras de acceso al crédito. Del total de créditos otorgados, el 40 % ha sido destinado a mujeres, representando un monto superior a $1.500 millones. Además, el 71 % de los beneficiarios no contaba con historial crediticio o se encontraba reportado en centrales de riesgo.
La estrategia también incluye a migrantes venezolanos, ampliando el alcance de la inclusión financiera. Los créditos, que van desde $50.000 hasta $500.000, pueden destinarse a cubrir deudas, pagar servicios públicos o adquirir insumos productivos.
Más allá del crédito: sostenibilidad y educación financiera
Además del acceso a recursos, la iniciativa incorpora educación financiera y cultura de ahorro, con el objetivo de mejorar la sostenibilidad de los negocios a largo plazo y reducir la reincidencia en esquemas de crédito ilegal.
Desde una mirada estructural, la experiencia muestra que combatir el gota a gota exige soluciones rápidas, accesibles y formales, combinadas con acompañamiento financiero y alianzas público-privadas capaces de escalar.