Innovación
Hyundai prepara vehículos con conducción Nivel 2+ desde 2028 y acelera su apuesta por IA
Hyundai prepara vehículos con capacidades Nivel 2+ desde 2028 y desarrolla Atria AI para acelerar su estrategia de conducción autónoma basada en datos.
Martes, Septiembre 15, 2026
Hyundai Motor Group está acelerando su estrategia de conducción automatizada mediante una combinación de datos obtenidos en carreteras reales, inteligencia artificial, simulación y desarrollo tecnológico propio, con una hoja de ruta que comenzará a trasladarse a vehículos de producción desde 2028.
El grupo puso en pleno funcionamiento su Data Flywheel, un sistema diseñado para convertir la información generada durante la conducción en un ciclo permanente de entrenamiento, validación y actualización de modelos de inteligencia artificial.
La lógica es continua: los vehículos generan datos, los modelos aprenden de ellos, las mejoras son validadas y posteriormente regresan a los vehículos, que producen nuevamente información para alimentar el sistema.
La estrategia también combina dos caminos tecnológicos: una alianza con NVIDIA para acelerar la adopción de soluciones ya desarrolladas y Atria AI, la plataforma propia de conducción de extremo a extremo creada por la División de Plataforma Avanzada de Vehículos de Hyundai Motor Group y 42dot.
Conducción autónoma de Hyundai: la primera meta está puesta en 2028
La hoja de ruta plantea llevar a producción vehículos con capacidades Nivel 2+ durante la primera mitad de 2028 y evolucionar hacia Nivel 2++ durante el segundo semestre de ese mismo año.
Esta primera etapa utilizará la plataforma informática de inteligencia artificial para vehículos y el software de conducción automatizada de NVIDIA integrado dentro de la arquitectura de vehículos definidos por software —SDV— del grupo.
Hyundai Motor, Kia, 42dot y Motional también avanzarán hacia una estandarización de sensores alrededor de NVIDIA DRIVE Hyperion 10.
El planteamiento permite acelerar la llegada de sistemas avanzados al mercado mientras Hyundai desarrolla paralelamente una arquitectura propia que busca reducir su dependencia tecnológica en el largo plazo.
“La competitividad de la conducción autónoma se reduce a tener sistemas que permitan un aprendizaje continuo y rápido”, afirmó Minwoo Park, presidente y jefe de la División de Plataforma Avanzada de Vehículos de Hyundai Motor Group y CEO de 42dot.
Atria AI será la tecnología propia de Hyundai
El segundo componente de la estrategia es Atria AI, un sistema de conducción de extremo a extremo —E2E— desarrollado internamente.
Los primeros vehículos de producción con capacidades Nivel 2++ impulsadas por Atria AI están previstos para la segunda mitad de 2029. A partir de allí, el sistema seguirá evolucionando mediante datos recopilados directamente de vehículos en circulación.
La diferencia estratégica es importante.
Hyundai busca utilizar una solución externa para acelerar despliegues durante los próximos años y, simultáneamente, construir propiedad tecnológica propia en software e inteligencia artificial, un activo cada vez más relevante dentro de la industria automotriz.
En esa visión, el vehículo deja de ser únicamente un producto mecánico y empieza a comportarse como una plataforma que recibe mejoras continuas a partir del software y de los datos generados en operación.
Más de 7 millones de vehículos al año pueden convertirse en una fuente de datos
Uno de los activos principales de Hyundai Motor Group está en su escala.
Hyundai Motor y Kia comercializan más de 7 millones de vehículos anualmente en cerca de 190 países y regiones, lo que potencialmente ofrece una base considerable para desarrollar modelos a partir de diferentes condiciones de conducción.
Actualmente, el grupo opera alrededor de 40 vehículos dedicados a recoger información las 24 horas del día.
Estos automóviles registran tanto situaciones cotidianas como escenarios especialmente complejos: condiciones climáticas adversas, cambios repentinos de carril, maniobras de emergencia, vías estrechas y dinámicas propias del tráfico urbano.
Ahí está precisamente el valor del Data Flywheel: no se trata simplemente de acumular kilómetros, sino de identificar qué situaciones son más útiles para enseñar al sistema a reaccionar frente a eventos poco frecuentes o difíciles de predecir.
Hyundai quiere encontrar primero los casos difíciles
Para hacer más eficiente ese entrenamiento, Hyundai incorpora una tecnología denominada Hard Example Mining.
Su función es identificar automáticamente los escenarios especialmente difíciles y priorizarlos dentro del entrenamiento de los modelos de IA.
A esto se suma un Continuous Training Pipeline, encargado de incorporar nuevos datos y resultados de validación de manera permanente.
El grupo utiliza además sistemas de validación virtual que recrean situaciones reales en entornos tridimensionales para probar repetidamente un mismo escenario sin necesidad de reproducir cada situación físicamente en carretera.
Es una diferencia fundamental para el desarrollo de conducción automatizada: un evento peligroso que aparece una sola vez en carretera puede ejecutarse miles de veces virtualmente para estudiar diferentes respuestas del sistema.
Corea del Sur y Estados Unidos trabajarán mientras el otro duerme
Hyundai desarrolla también un modelo denominado Follow-the-Sun, que conecta sus centros de ingeniería de Corea del Sur y Estados Unidos.
La lógica consiste en mantener un flujo prácticamente continuo de análisis y desarrollo: cuando termina la jornada de un equipo, otra región puede continuar el trabajo.
A este esquema se incorporan el Special Event Recorder (SER), destinado a registrar acontecimientos relevantes durante la conducción, y Data Union, una estructura para integrar información procedente de Hyundai Motor, Kia, 42dot y Motional utilizando estándares comunes.
El valor empresarial de esta infraestructura está en reducir el tiempo entre tres momentos: detectar un problema, enseñar al modelo cómo responder y validar que la solución funciona.
Atria AI ya se prueba en tráfico real de Seúl
Hyundai también mostró un vehículo SDV equipado con Atria AI circulando por las calles de Seúl sin intervención del conductor durante las demostraciones presentadas por la compañía.
Las pruebas incluyeron recorridos por Gangnam, Jamsil y Pangyo con tráfico congestionado, lluvia e interacción con vehículos de gran tamaño.
El sistema enfrentó además escenarios como vehículos estacionados, incorporaciones repentinas, giros a la izquierda sin protección, peatones en zonas congestionadas y automóviles circulando en sentido contrario en calles estrechas.
Estas situaciones son relevantes porque muestran el tipo de problemas que los sistemas de conducción automatizada deben interpretar en ambientes urbanos, donde una carretera rara vez presenta condiciones perfectamente predecibles.
El siguiente paso será una IA que también pueda “razonar”
Hyundai y 42dot trabajan además en una tecnología denominada Visión-Lenguaje-Acción (VLA).
El objetivo es combinar tres capacidades: percepción visual, razonamiento mediante lenguaje y generación de acciones.
A diferencia de los modelos de conducción E2E convencionales, VLA busca incorporar una mayor comprensión de situaciones complejas y poco frecuentes y, eventualmente, ofrecer mayor capacidad para explicar por qué el sistema tomó determinada decisión.
Actualmente, esta tecnología se encuentra en fase de validación mediante simulaciones. Hyundai prevé iniciar pruebas con vehículos reales entre finales de 2026 y comienzos de 2027.
El vehículo se está convirtiendo en una plataforma de inteligencia artificial
Detrás del anuncio hay una transformación más profunda de la industria automotriz.
Durante décadas, la competencia estuvo concentrada en motores, desempeño, diseño, seguridad y eficiencia. Esas variables siguen siendo fundamentales, pero software, capacidad de cómputo, sensores y datos empiezan a convertirse en elementos centrales de diferenciación.
Hyundai busca precisamente combinar su escala industrial con las capacidades de software e IA de 42dot y su Data Flywheel.
La meta inmediata está fechada: Nivel 2+ desde 2028, Nivel 2++ durante ese mismo año y una plataforma propia basada en Atria AI desde 2029.
Pero el activo más importante puede terminar siendo otro.
Si millones de vehículos pueden alimentar permanentemente modelos que aprenden de lo que ocurre en carretera, cada kilómetro recorrido puede convertirse también en información para mejorar el siguiente vehículo.
Ahí está el cambio que Hyundai busca acelerar: pasar de fabricar automóviles que salen terminados de una planta a desarrollar vehículos cuyo comportamiento puede seguir evolucionando mediante datos, software e inteligencia artificial después de comenzar a circular.