Negocios
Cusezar proyecta superar 12.900 viviendas certificadas EDGE en 2027
Cusezar proyecta superar 12.900 viviendas certificadas EDGE en 2027 y avanza con una estrategia que mide ahorros de energía, agua y materiales.
Sábado, Septiembre 12, 2026
Cusezar proyecta superar las 12.900 viviendas certificadas bajo el estándar EDGE en 2027, como parte de una estrategia que busca incorporar criterios de sostenibilidad desde el diseño y la planeación hasta la construcción y operación de sus proyectos.
Actualmente, la constructora cuenta con 3.781 unidades con certificación final EDGE, 1.992 con certificación preliminar y 4.138 en proceso de auditoría. En total, son 9.911 viviendas vinculadas a diferentes etapas de certificación.
La apuesta se desarrolla en un momento en el que la sostenibilidad empieza a tener mayor peso dentro de la regulación y competitividad del sector constructor en Bogotá. El Decreto Distrital 676 de 2025 incorporó incentivos para proyectos de vivienda formal que implementen medidas de ecourbanismo y construcción sostenible.
Viviendas certificadas EDGE: qué se mide realmente
La certificación EDGE permite cuantificar el desempeño ambiental de un proyecto frente a una edificación de referencia.
Para alcanzar el estándar, los proyectos deben demostrar ahorros proyectados mínimos de 20% en consumo de energía, 20% en agua y 20% en energía incorporada en materiales.
Esto permite que conceptos como sostenibilidad o eficiencia dejen de depender exclusivamente de compromisos corporativos y puedan expresarse mediante indicadores verificables.
“La ventaja de avanzar con estándares como EDGE es que la sostenibilidad deja de ser una intención general y se convierte en información verificable para tomar decisiones”, explicó Roger Romero, gerente de Control de Proyectos de Cusezar.
La compañía fue ratificada por IFC y Camacol como EDGE Champion, reconocimiento asociado con empresas que avanzan en la aplicación de este estándar dentro de sus desarrollos.
Un proyecto proyecta ahorrar 37% de agua y 27% de energía
Entre los desarrollos mencionados está Tuset, que cuenta con certificación preliminar EDGE.
Sus eficiencias proyectadas alcanzan 27% en energía, 37% en agua y 47% en energía incorporada en materiales, frente a la línea base utilizada por el estándar.
La compañía también menciona dentro de su estrategia proyectos como Plan Parcial La Marlene y View 63, donde los criterios de sostenibilidad fueron incorporados desde etapas tempranas del desarrollo.
Para el comprador, estas variables pueden terminar teniendo una traducción económica. Una vivienda con menores requerimientos de agua o energía puede reducir parte de sus costos de operación a lo largo del tiempo.
“La sostenibilidad ya se traduce en menores costos operativos y una mejor calidad de vida para quienes habitan nuestros proyectos. Medir estos resultados nos permite tomar mejores decisiones, priorizar inversiones y demostrar que la eficiencia ambiental también puede generar valor económico y urbano”, agregó Romero.
Cusezar reporta más de 2.500 toneladas de CO₂ evitadas
La estrategia también alcanza los materiales utilizados durante la construcción.
A través de una alianza con Holcim y el uso de cementos ECOPlanet y concretos ECOPact, Cusezar asegura haber evitado la emisión de más de 2.500 toneladas de CO₂ en sus procesos constructivos.
Según las estimaciones citadas por la compañía, esta cantidad equivale aproximadamente a las emisiones que produciría un vehículo de combustión al recorrer más de 8,4 millones de kilómetros en Colombia.
Cusezar proyecta además evitar otras 5.300 toneladas de CO₂ en los próximos años mediante estas iniciativas.
El agua también entra en la ecuación de eficiencia
Otro frente está en los procesos de obra. La constructora implementa sistemas de sedimentación y recirculación de agua en sus plantas de concreto, con una proyección de ahorro superior a 4.200 metros cúbicos. También trabaja en reducir desperdicios y ampliar la utilización de materiales con menor huella ambiental.
La combinación de estas medidas muestra cómo la sostenibilidad empieza a medirse tanto en el producto terminado como en la forma en que se construye.
Para el sector, ese cambio resulta relevante: el desempeño ambiental ya no está relacionado únicamente con el diseño arquitectónico, sino con consumo de recursos, selección de materiales, trazabilidad y eficiencia de los procesos constructivos.
La construcción sostenible empieza a convertirse en una variable competitiva
El Informe de Sostenibilidad del Sector Constructor 2026 de Camacol Bogotá y Cundinamarca y la nueva regulación distrital hacen parte de un entorno en el que estas variables ganan espacio dentro de las decisiones de las constructoras.
En ese escenario, las certificaciones permiten comparar proyectos utilizando criterios comunes y verificar si las eficiencias proyectadas realmente cumplen determinados estándares.
Para Cusezar, alcanzar más de 12.900 viviendas certificadas EDGE en 2027 significaría ampliar considerablemente la escala actual de su estrategia.