Arquitectura de Poder Femenino

La influencia no se impone: se construye. Las lecciones de Ximena León sobre el poder de generar confianza

Mientras muchas mujeres asocian el liderazgo con llegar a un cargo, una de las formas más poderosas de influir suele pasar desapercibida: la capacidad de construir confianza.
Viernes, Agosto 14, 2026

Por: Nathalie Díaz Acosta, periodista y editora sección Arquitectura de Poder Femenino 

En esta nueva entrega de Arquitectura de Poder Femenino, la sección de Revista C-level que explora cómo se construye el poder antes del cargo, conversamos con Ximena León, gerente de Asuntos Corporativos de Compensar, sobre el poder de articular: la capacidad de conectar sectores, representar una organización con coherencia y convertir el diálogo en una herramienta de transformación.

Esta entrevista revela cómo la influencia se construye desde la escucha, la legitimidad y el propósito de servir.

Poder e influencia

¿Qué significa realmente tener influencia desde un rol de Asuntos Corporativos en el entorno actual?

R/ Hoy influencia no es tener la voz más fuerte, sino tener los oídos más afinados para entender e interpretar, escuchando opiniones diversas, convocando y construyendo juntos. Es ganarse la confianza de tus diferentes grupos de interés con hechos y coherencia, ya que, la legitimidad no se negocia por audiencias. No existe una versión de Compensar para el Estado, otra para los empresarios y otra para la gente. Existe una sola, y se construye cuando lo que eres, dices y haces, es lo mismo en todos los escenarios.

Desde Asuntos Corporativos de Compensar, influir es poner nuestra organización al servicio de la sociedad. No esperamos la coyuntura para reaccionar: la anticipamos. Leemos el país, entendemos los dolores reales de las familias y convertimos nuestro propósito de generar bienestar integral, en agendas compartidas. Cuando una política pública o un proyecto empresarial empieza a hablar el mismo lenguaje del bienestar de las personas, familias, empresas y comunidades, ahí hay influencia real; esa que persigue un propósito genuino de servir y sumar esfuerzos. El resto es vanidad.

Habilidades clave

¿Qué habilidades son determinantes para una mujer que quiere moverse en escenarios institucionales de alto nivel?

R/ Creo que las habilidades en estos escenarios son las mismas para cualquier persona, independiente de si eres mujer: empatía, autenticidad y cercanía para conectar de forma genuina y tejer redes; finalmente trabajas siempre con, por y para personas, así que primero debes ser eso, una muy buena persona. Y sumarle la pasión por lo que haces y la conexión con ese propósito. En mi caso, tengo el privilegio de servir, ayudar, ver cada día el progreso de las personas gracias a la gestión que hacemos desde Compensar, y eso... no tiene precio.

Por otra parte, de las habilidades técnicas, destacaría la visión holística. Tienes que entender cómo se conecta tu organización con el entorno, lo social con lo económico, lo público con lo privado, el presente con el futuro que se esté proyectando; también, y como ya lo mencioné, la escucha estratégica: escuchar para entender los intereses, miedos y movilizadores del otro, te da la llave para construir acuerdos que perduren.

Reputación y riesgo

¿Cómo se protege la reputación de una organización en contextos complejos o de alta exposición?

R/ La reputación no se protege con comunicados. Se protege con decisiones. Y eso en Compensar lo tenemos claro.

Lo primero es prevenir y controlar oportunamente para evitar al máximo que el riesgo se materialice. Sin embargo, si eso ocurre, debemos estar preparados para actuar rápido, pero con calma; tomando decisiones con transparencia, autenticidad y coherencia con tu propósito superior.

Ninguna organización es perfecta, y las audiencias pueden entender eso; lo que nunca perdonarán es que actúes con soberbia y te niegues a reconocer qué falló, para ajustar o corregir.

También es importante mantener informados a tus diferentes grupos de interés, con una comunicación clara y cercana, ya que el silencio genera vacío y el vacío se llena de especulación.

Y finalmente, en situaciones muy complejas activamos la reserva de confianza. La reputación es como una cuenta de ahorros. Cada vez que cumplimos nuestra promesa de valor, que superamos las expectativas, que servimos bien, que contribuimos a transformar la vida de las personas, abonamos. Cuando llega la crisis, retiramos de esa cuenta. Por eso trabajamos la reputación todos los días, no solo cuando hay ruido.

Errores estratégicos

¿Qué errores pueden costarle legitimidad a una organización en su relación con el entorno público y social?

Destaca: 

  • Olvidarse de su propósito (de para qué y para quiénes existe). Por eso en Compensar, siempre tenemos presente que "Lo mejor de lo que hacemos, es para quién lo hacemos". Somos el medio, no el fin. Cuando una organización olvida que existe para servir a la sociedad y empieza a servirse a sí misma, pierde el alma. Y la gente lo nota.
  • Prometer para la foto. Hacer para que lo vean, sin creer en eso, o para subirse a la tendencia; pero actuando de forma oportunista o anunciando sin capacidad de cumplir.
  • No tomar postura frente a temas país que tocan la esencia de la organización, por miedo a la crítica, ya que la neutralidad también es una postura. Y pasa una factura muy alta, porque la legitimidad se pierde en cuotas pequeñas, cada vez que eliges el atajo en vez del camino correcto.

Rol país

¿Cuál es hoy el rol de los asuntos corporativos en la agenda social y económica del país?

R/ Nuestro rol es ser arquitectos de confianza para el desarrollo y la construcción colectiva. Colombia no necesita más diagnósticos. Necesita acuerdos que se vuelvan realidad. Y ahí los equipos de Asuntos Corporativos somos clave, porque somos el puente para unir voluntades y propósitos, haciendo que las cosas pasen.

Articulamos Estado, empresa y comunidad porque nadie resuelve solo los grandes retos que tiene nuestra sociedad (informalidad, salud, educación, vivienda, empleo, entre otros).

Somos aceleradores de valor compartido, demostramos todos los días que apostarle al bienestar integral de los trabajadores no es gasto social, sino una excelente inversión económica que retorna en prosperidad colectiva.

Nuestros equipos son orquestadores al interior de las empresas y fuera de ellas, para mantener y fortalecer los activos intangibles más valiosos de las organizaciones: reputación y posicionamiento; principales aspectos que, de forma consciente o inconsciente, tienen en cuenta hoy todos los grupos de interés, antes de tomar cualquier decisión relacionada con una empresa.

Dimensión humana

¿Qué has aprendido sobre límites, equilibrio y toma de decisiones en cargos de representación institucional?

R/ Hay no negociables que siempre estarán presentes en mí: la transparencia, la honestidad y el respeto; y esa vara no se mueve. Por lo demás, el límite es el propósito, no la agenda.

Ha habido noches sin dormir y fines de semana trabajando. Pero nunca por ego ni poder, porque cuando tu brújula es servir, sabes cuándo decir "sí" porque transforma vidas, y cuándo decir "no" porque desgasta sin propósito.

También entendí que el equilibrio no es 50/50, es presencia. No siempre estoy en todo, pero si estoy, estoy realmente presente. Lidero desde la cercanía, el ejemplo y el trabajo conjunto.

Mi familia sabe que mi trabajo es muy importante para mí, y yo he aprendido y sigo aprendiendo que, para cuidar a otros, primero debo cuidarme yo.

Y sobre las decisiones, la experiencia te enseña que nunca estás solo; siempre puedes apoyarte en tus jefes, colegas, equipos y amigos de otras empresas. Esas voces y miradas distintas siempre te llevarán a tomar el mejor camino.

Un mensaje para quienes están construyendo su camino

¿Qué le recomendarías hoy a una mujer que quiere abrirse camino en espacios donde se toman decisiones de alto impacto?

R/ Le diría que su voz es necesaria y valiosa, que no tenga miedo de opinar o debatir en ningún escenario, ni ante nadie, siempre y cuando lo haga con argumentos; que mantenga su autenticidad y que llene "su mochila" con lo mejor que va recogiendo de cada persona que se pone en su camino, sumándolo a lo que ya trae, para armar su combo personal; que mantenga los pies en la tierra, para nunca perder la humildad, y la mirada en el cielo, para avanzar hacia sus sueños; y finalmente, que aproveche su talento y capacidad de influencia, para ayudar a otros.

Estoy convencida de que vinimos a este mundo a servir, antes que a ser servidos, y cuando lo haces de la mano de otros, construyes legados que te trascienden.

En Arquitectura de Poder Femenino creemos que el liderazgo no se limita al cargo que se ocupa, sino a la capacidad de generar transformaciones desde el lugar donde se está.

En el caso de Ximena León, esa arquitectura se sostiene sobre un activo silencioso, pero determinante: la confianza.

Porque hay un poder que no siempre se ve, pero que hace posible todos los demás. El poder de articular.